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Me encanta que me resalten el lunar

Tras su melena rubia, enmarcando una sonrisa permanente y un estratégico lunar, se oculta una mujer que aunque no se cuida en exceso, posee un cuerpo estupendo tras dos maternidades.

Desde que en 1987 comenzase su andadura profesional en la revistaTiempo, Marta Robles no ha dejado de tocar ninguno de los “palos” del periodismo. La radio, la televisión y la prensa escrita no tienen secretos para ella. Ha hecho entrevistas, reportajes, artículos de opinión, informativos, y ha escrito libros como El mundo en mis manos, La Dama del PSOE, Los elegidos de la fortuna Las once caras de María Lisboa. Actualmente presenta, de lunes a viernes, el magazine de Telemadrid “Gran Vía de Madrid”. Un espacio en el que apuesta por la actualidad social y en el que se incluyen debates, actuaciones, reportajes, entrevistas… En este caso no es ella quien pregunta, al contrario, nos revela cuáles son algunos de sus secretos y sus manías en el mundo de la belleza.

Últimamente se le ve más delgada, ¿hace algún tipo de régimen para mantener la figura?
Ninguno. Siempre he sido delgada y tengo tendencia a adelgazar, así que en el momento en que tengo exceso de estrés pierdo algunos kilos. Pero siempre he mantenido las mismas tallas en mi vida. Tengo una talla 28 de Levi’s desde que tenía 14 años y hay temporadas en que me están más apretados o más sueltos, pero siempre voy con la misma talla. Ahora lo que ocurre es que tengo mucho trabajo y, sobre todo, un horario que no me permite relajarme a la hora de comer y por eso estoy más delgada.

¿O sea, que come mal? 
Como un filete de ternera o pollo, con patatas y un tomate, todos los días. Pero eso sí, desayuno muy bien y por la noche ceno todo lo que puedo.

¿Qué desayuna habitualmente?
Un zumo en el que mezclo muchas frutas con un bocadillo de sobrasada o con pan con aceite y tomate.

¿Cuál es su primer gesto de belleza diario?
Lo primero que hago todos los días al levantarme es cepillarme los dientes, ducharme, lavarme el pelo -todos los días- y tras la ducha ponerme cremahidratante tanto facial como corporal.

¿A qué le presta más atención, a su rostro o a su cuerpo?
Para ser sincera me cuido poco las dos cosas. En la cara casi siempre utilizo la misma crema tanto de día como de noche, aunque en ocasionesalguien me convence y empleo una nutritiva por la noche y un contorno de ojos. En cuanto al cuerpo lo que hago es ponerme crema hidratante, en verano tomar cápsulas de betacaroteno para potenciar el bronceado y, atemporadas, también consumo otras pastillas para la piel.

¿O sea, que a usted le gusta más la cosmética oral?
Pues no lo había pensado, pero lo sí que me resulta más fácil tomarme una pastilla que darme un masajito en la cara. La verdad es que compro muchos más productos de belleza de los que me da tiempo a utilizar.

¿Si entrase en su baño que me encontraría?
De todo y por su orden. Perfumes, todos los habidos y por haber. Cremas distintas que compro y pruebo aunque no soy constante en su uso, muchísimos champús diferentes, porque yo tengo el cuero cabelludo graso, las puntas secas y el cabello muy fino. Por eso empleo tanto champús equilibrantes, como de volumen… En fin, hay de todo, aunque mucho no lo use.

Dice que tiene muchos perfumes, ¿no es fiel a ninguno?
Soy fiel a unos cuantos. A lo largo de mi vida he probado todo tipo de perfumes de todas las marcas, pero hay algunos que acaban volviendo a mi ser. Son Samsara, de Guerlain, Emprente, de Courreges y Chanel número 5. Me gusta mucho probar y de repente voy y me compro todos los que han salido nuevos, otras temporadas me da por los florales, pero al final siempre cuento con esos tres perfumes básicos.

¿Si mirase en su bolso que es lo que vería?
Depende de los días, pero siempre una agenda, un teléfono móvil, unas gafas de sol y una pequeña bolsita con el maquillaje mínimo imprescindible que para mí es: máscara de pestañas, que es lo que más me gusta ponerme, colorete, y brillos de labios de diferentes colores.

¿Tiene algún producto de maquillaje fetiche?
El terracota de Guerlain que creo que es el producto que más tiempo llevo usando en mi vida. También me gustan mucho las máscaras de pestañas de L’Oréal, alguna de Dior y los brillos de labios.

¿Cuál es su principal manía de belleza?
Lavarme el pelo todos los días. Si no me veo con el pelo limpio, da igual lo que me ponga porque me encuentro espantosa.

¿Quién se encarga de cuidárselo?
Básicamente yo misma. A la peluquería sólo voy cuando es imprescindible, cada dos meses a ponerme mechas y cortarme las puntas. Y siempre voy a la misma, que está al lado de mi casa. Allí me hacen unas mechas maravillosas, como si me hubiese dado el sol que es lo que me gusta. He probado en otros sitios y, como tengo la base del pelo bastante clara, me ponían mechas blancas que me horrorizan. El resto, peinarme y cuidármelo con mascarillas, lo hago yo sólita.

¿Cuál es el truco para mantener la melena tan bonita?
Lo que hago es lavarlo todos los días y en lugar de utilizar acondicionador empleo una mascarilla diaria que dejo actuar muy poquito tiempo, un minuto, y sólo en las puntas porque como el producto sube hasta la raíz no necesitoponerla en el resto.

¿Normalmente tarda mucho en arreglarse?
Depende de a quién se lo preguntes. Yo creo que no, aunque mi marido dice que sí. Lo que pasa es que cuando me arreglo siempre me lavo el pelo ytardo un poco más; en maquillarme y vestirme tardo muy poco.

Si no tiene que trabajar, ¿suele ir maquillada?
No, y si tengo que ir a algún sitio por algún compromiso lo que uso son mis tres básicos: máscara, colorete y brillo de labios. Pero a diario no suelo utilizar ni base de maquillaje.

¿Ahora que se maquilla todos los días, cuida más su piel que antes?
La verdad es que no, porque no tengo tiempo ni para respirar. De hecho habitualmente me desmaquillo con toallitas que son comodísimas.

A la hora de maquillarla, ¿ha tenido algún problema con su lunar?
Sí. Al principio de trabajar en televisión me lo tapaban constantemente y me daba mucha rabia porque a mí me gusta mucho. Llegó un momento en que me harté y me lo empecé a pintar sobre el maquillaje y ahora no sólo no me lo tapan, sino que quiero que me lo resalten.

¿Ha habido alguna otra cosa que haya tenido que corregir a las maquilladoras televisivas?
Ahora no, pero al principio se empeñaban en ponerme un maquillaje muy pálido. Y yo que creo que debo de tener una gota de sangre cubana, porque soy “acanela” veía que no me quedaba bien. Pero aparte de eso y del lunar, nada más.

¿Cuál es la parte de su cuerpo que más problemas le da?<br< span=”">
¿Hay alguna que no de problemas? En mi caso, los pies, que son muy difíciles de cuidar, porque están muy abajo. Me olvido de darme crema hidratante y al final tengo durezas y tengo que ir al podólogo.

¿Y de qué parte está más orgullosa?
A la gente en general lo que más le gusta es la sonrisa, pero a mí me gustan mucho mis manos.

Las lleva muy cuidadas, ¿quién le hace la manicura?
Cuando no tengo tiempo me la hago yo sola, pero ahora me he hecho el propósito de ir una vez a la semana a que me la hagan.

¿Qué prefiere baño o ducha?
Depende. Cuando tengo tiempo me gusta darme un baño superrelajante, pongo sales y aceites en el agua, velas en el baño, música. Me gusta mucho hacer un ritual del baño, pero a diario siempre la ducha.

¿Le gustan los masajes?
En absoluto, yo no me relajo y estoy deseando que acaben. Después de dar a luz me di cuatro o cinco y no fui más porque no me divierten nada

Está en buena forma, ¿va al gimnasio o practica deporte?
¡Uf! Aborrezco la gimnasia y los gimnasios. La verdad es que no soy nada deportista y lo único que practico es la natación en verano, pasear, montar a caballo, ahora monto bastante poco, y eso sí, hago “Pilates” una vez a la semana.

¿Ha sucumbido ya al botox?
Bajo ningún concepto. ¡Con el pánico que me dan a mí los pinchazos! Además he visto a muchas amigas que se lo han puesto y ahora cuando se ríen no tienen expresión. Se ríen con la boca pero no con los ojos, que es una cosa que no me gusta nada. Pero no me pondría botox por el tema de las inyecciones. Alguna vez he pensado que me tendría que rellenar las comisuras de los labios porque se me marcan bastante, pero, de momento, me puede el miedo a las agujas. Lo paso fatal hasta para sacarme sangre, soy muy cobarde. Pero si algún día me atrevo lo haré y seguramente será estupendo aunque botox no me pondría porque no me gusta el resultado.

Pero, ¿es partidaria de la cirugía estética?
Por supuesto. Pero soy partidaria de la gente que la utiliza para mejorarse algo determinado. No, de los que acaban volviéndose otra persona distinta. Eso lo encuentro absurdo y no me parece estético. Yo entiendo que una persona que no se siente cómoda con su nariz se la opere, pera de ahí a cambiarse la nariz, ponerse pómulos, boca y ya puestos se aumente el pecho me parece terrible. Eso es ser como Frankestein.

¿No la veo muy dispuesta a hacerse algún “arreglillo”?
Si superase mis miedos iniciales y considerara que debería cambiar algo ¿por qué no? Lo pienso mocho con las ojeras porque ene se caso sí que he visto a gente que se ha operado y le ha quedado muy bien.

GALA

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