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“Los Omega 3 reducen la agresividad y aumentan la concentración”

Dr. Peter Lembke. Presidente de Beps Biopharm.

– ¿Los suplementos de Omega 3, solo están recomendados a personas con deficiencias cardiovasculares o que estén en los grupos de riesgos cardiovasculares?
– No. La EFSA (European Food & Safety Authority – la autoridad más importante a nivel Europeo para asegurar la seguridad de alimentos) recientemente, ha aprobado oficialmente que:
· EPA y DHA (los dos ácidos grasos Omega-3 más importantes) contribuyen en la función normal del corazón. (a partir de una ingesta diaria de 250 mg EPA+DHA).
· DHA contribuye al mantenimiento de la visión normal. (a partir de una ingesta diaria de 250 mg EPA+DHA).
· DHA contribuye al mantenimiento de la función cerebral normal. (a partir de una ingesta diaria de 250 mg EPA+DHA).
· DHA y EPA contribuyen a mantener los niveles de triglicéridos normales en sangre (a partir de una ingesta diaria de 2 g EPA+DHA).
· DHA y EPA contribuyen a mantener una presión sanguínea normal (a partir de una ingesta diaria de 3 g EPA+DHA).

Además, la ingesta diaria del ácido graso Omega-3 DHA contribuye al desarrollo normal del feto y del bebé durante el embarazo y la lactancia y puede reducir o evitar la depresión post-parto. Y, como los Omega-3 (EPA y DHA) son altamente anti inflamatorios, pueden ser beneficios para el tratamiento de artritis, dermatitis, psoriasis y también disfunciones emocionales, como la depresión. Durante los últimos años se están publicando cada vez más estudios mostrando los efectos beneficiosos de EPA y DHA en niños con hiperactividad y problemas de concentración.

– Pero, en todo caso, si la dieta es equilibrada y se consumen el pescado azul suficiente, ni en ese caso sería necesario ¿no?
– Desgraciadamente esto no es tan fácil. Aunque España es conocida por su dieta mediterránea muy saludable, consumimos demasiados alimentos que están muy lejos de ser equilibrados. La mayoría son demasiado ricos en ácidos grasos Omega-6 – los cuales son pro-inflamatorios. Es decir, provocan inflamaciones y, en consecuencia, todos los problemas de salud mencionados en la respuesta anterior. Cada uno de nosotros come cada día entre 15-20 veces más grasas Omega-6 que Omega-3. Es decir, ingerimos cada día 15 veces más productos que provocan inflamaciones que productos que inhiben inflamaciones. ¿Por qué es así? Porqué damos a nuestros animales en las granjas piensos baratos, poco naturales y demasiado ricos en grasas Omega-6, por lo tanto su huevos, su leche (y sus derivados como los quesos, yogurt, etc.) y carne es demasiado rica en Omega-6. El final de la cadena de alimentación somos nosotros y por lo tanto acumulamos las grasas pro-inflamatorias. Al mismo tiempo nos encontramos con el problema de que una gran parte del pescado que compramos ya no viene de la naturaleza sino de “granjas” (acuicultura). Aquí, los peces reciben, una vez más, un pienso de lo más barato posible que lleva muy poco omega-3. Por lo tanto, el salmón que naturalmente contenía más o menos 20-30 % Omega-3 en su grasa, hoy en día, a menudo solo contiene un 5-10%. Lo mismo ocurre con el atún y otros pescados procedentes de la acuicultura. Sardinas y anchoas todavía son una buena fuente para los omega-3. Pero como he mencionado anteriormente se necesitan cantidades bastante elevadas de EPA + DHA diariamente para que pueden ser beneficiosos.

– ¿Hay algún tipo de riesgo en consumir más Omega 3 del recomendado?
– EFSA recomienda no tomar más de 5 g EPA+DHA por día. La FDA (Food and Drug Authority) en los EEUU consideran 3 g EPA+DHA por día como seguro. Personas que toman diariamente Omega-3 tienen la sangre menos viscosa, lo cual mejora el riego sanguíneo y baja la presión sanguínea.
Hace unos meses fue publicado un estudio que mencionaba un ligero aumento del riesgo de cáncer de próstata en personas tomando Omega-3. Sin embargo, existen muchos más estudios y evidencia científica que indican que los ácidos grasos Omega-3 pueden reducir el riesgo de cáncer de próstata y cáncer de mama.

– ¿Cuáles son los efectos de los ácidos grasos Omega 3 en nuestro organismo?
Por un lado los Omega-3 son antiinflamatorios y, por lo tanto, beneficiosos para todas las indicaciones basadas en inflamaciones crónicas como artritis, arterioesclerosis, Alzheimer, demencia, ojos secos, dermatitis, psoriasis, reuma, etc.. Por otro lado bajan efectivamente la concentración de triglicéridos en nuestra sangre, bajan la presión sanguínea, bajan hasta un cierto grado el colesterol. Hacen nuestros músculos más fuertes y más elásticos, lo cual significa que quemamos más energía (ayudan mucho durante dietas). Son muy importantes para nuestro equilibrio emocional, reducen o evitan depresiones y en general aumenta nuestro pensamiento positivo. EPA+DHA reducen nuestra agresividad (en los EEUU han seleccionado algunas cárceles para distribuir Omega-3 a algunos prisioneros para reducir la violencia) y aumentan la concentración.
Los ácidos grasos Omega-3 EPA y DHA han sido uno de los nutrientes más importantes para nuestro desarrollo durante los últimos cientos de miles de años. Sin EPA y DHA no existiríamos hoy. Sin EPA y DHA no existiremos en el futuro.

– ¿Y en qué alimentos se encontraría?
Hay que tener un poco cuidado aquí. Los ácidos grasos que son realmente efectivos son EPA y DHA (menos conocido, pero también muy efectivo es el DPA). Estos Omega-3 solo se encuentran naturalmente en cantidades significativas en pescado azul, aceite de calamar y algas. El aceite de krill, hoy muy de moda, no es un producto muy rico en Omega-3. Como mucho lleva un 7-10% de EPA + DHA. Este aceite es muy rico en fosfolípidos, una sustancia muy interesante que también baja los triglicéridos y tiene muchas características parecidas a los Omega-3.
También hay Omega-3 “vegetal” que se utiliza a menudo para enriquecer alimentos con una fuente de Omega-3 económica. Este aceite vegetal es sin duda muy bueno, pero no tiene los mismos efectos saludables como EPA y DHA. Hay estudios que muestran que se necesitan 10 g de Omega-3 vegetal para conseguir el mismo efecto que 1 g de EPA y DHA.

La Razón

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