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Ahora toca hacer cerámica…

Lo que más me ha sorprendido del resultado electoral es que todos esperasen el cambio menos los populares que  se han quedado con la misma cara de sorpresa que de disgusto. Pues sí, señores, la calle clamaba un cambio después de tanta corrupción y tanta soberbia. Ninguna desgracia es mayor que la que sobreviene tras dejar de hacer lo que sabía que se tenía que hacer. Y ustedes, como el resto de los políticos, tenían que haber cuidado mejor su hacienda y haber sacado de sus cestas a las manzanas podridas. Aquellos polvos trajeron estos lodos y ahora lo que hay que hacer es aprovecharlos para hacer cerámica. Es tiempo de aprender a trabajar con los demás. Y el mensaje es para ustedes, los populares, como también para todos los grupos recientes. Hay que pactar, sí. Pero sobre todo hay que entenderse, consensuar, olvidarse de colores e ideologías y hacer lo que sea mejor para una ciudadanía ya cansada de tantos y tantos engaños, de tantas actitudes de prepotencia, de tanto decir y de tan poco hacer. Son tiempos nuevos y jóvenes. Tiempos en los que todos tenemos responsabilidad y de los que solo se sacará el partido correspondiente si se vuelve al camino de la generosidad. Ese que marca que nadie es dueño de verdades absolutas y que, por tanto, todo hay que discutirlo, pero como adversarios, no como enemigos. Saquemos nuestras cartas de fair play y dediquémonos a contribuir al camino de aquel al que le ha tocado la batuta, por mucho que no nos guste demasiado la partitura que elija.
Solo volviendo a ese espíritu de la transición, tan denostado por algunos, pero que, sin embargo, nos sirvió para encontrar el sendero de la convivencia, lograremos volver a ser un pueblo unido y con ganas de hacer cosas en común. Para ello es preciso que nadie asuste, que nadie amenace, que nadie imponga y que  se genere esa voluntad de colaboración de la que siempre salen cosas buenas. Ha habido un cambio, sí. Y ahora toca saber si esta es la ruta… Este es el experimento que, de aquí a noviembre, hará que sepamos si es por aquí por donde queremos caminar o aún tenemos que buscar otro lugar a donde ir. Sea como fuere, andando juntos y unidos todos seremos más felices.

 

La Gaceta de Salamanca

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