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“Las alergias pueden aparecer en cualquier momento de la vida”

DR. PEDRO OJEDA, DIRECTOR DE COMUNICACIÓN DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ALERGOLOGÍA

 

 

¿Por qué hay tantas alergias en la actualidad?

No es uno, son varios factores implicados en el aumento de las alergias. Cambios en el clima, exceso de higiene, factores genéticos, cambios en los alimentos.

Las enfermedades alérgicas aumentan cada año. Las posibles causas son muy variadas. Hemos comentado que existen factores genéticos predisponentes, pero estos no bastan para justificar el aumento observado de la incidencia de estas enfermedades.

El modo de vida occidental conlleva una serie de hábitos y costumbres claramente perjudiciales para los habitantes de los países desarrollados (tabaquismo, cambios en las costumbres alimenticias, sedentarismo, obesidad…).

Además, los inviernos más suaves, el efecto invernadero de las ciudades y la contaminación ambiental favorecen la sensibilización a pólenes que anteriormente no se observaban.

Existe también la teoría de la higiene. Nuestros hijos viven en ambientes limpios, se bañan con mucha frecuencia, están vacunados de numerosas enfermedades (¡afortunadamente!), utilizan en bastantes ocasiones antibióticos (no siempre indicados), están libres de enfermedades parasitarias, nunca están sucios. Todas estas situaciones favorecen que el sistema inmunitario se equivoque de enemigos, puesto que no halla bacterias o parásitos contra los que combatir, y se oriente a sustancias tan inocuas como son los pólenes de las gramíneas o las heces de los ácaros del polvo doméstico. Por tanto, las alergias serían un tributo exigido por el desarrollo sociosanitario.

Recientemente, hemos observado cómo hay inmigrantes que han venido a trabajar a nuestro país desde otros no tan desarrollados industrialmente, y con menor contaminación, que presentan alergia respiratoria a los dos o tres años de residir en nuestras ciudades. Por tanto, el peso de la contaminación ambiental sería de mayor relevancia que los anteriormente descritos.

 

¿Las alergias aparecen en la infancia o en cualquier momento de la vida?

Las alergias, a partir del momento en que se tiene contacto con los alergenos, es decir, con  las sustancias capaces de provocarlas, se pueden desarrollar en cualquier momento. Es verdad que las alergias suelen ser más frecuentes en niños y adolescentes, pero pueden aparecer en cualquier momento de la vida.

 

¿Deberíamos hacernos análisis para saber a qué somos alérgicos?

Las pruebas cutáneas son diversas y su indicación depende, entre otros datos, del tipo de enfermedad que se estudia y de la sospecha del agente causal implicado (alérgeno). De ahí que antes de realizar cualquier prueba cutánea es necesario conocer la situación del paciente. Es decir, el alergólogo ha emitido un diagnóstico clínico que indica la confirmación de la sensibilización como causa de la enfermedad (diagnóstico etiológico).

 

¿Es cierto que muchos catarros actuales son alérgicos?

Los diferentes síntomas del catarro y de la alergia en muchos casos se pueden confundir y tratar de forma inadecuada.

Ambas afecciones son similares en cuanto a sintomatología, y por ello es muy fácil confundir un estornudo de alergia con un resfriado común propio de esta época del año.

Los catarros tienen una duración de cinco a siete días, se asocian a la congestión nasal, secreción densa y se suele acompañar de fiebre, malestar general o dolor de garganta. En cambio, los síntomas de alergia son picor de ojos y nariz, enrojecimiento ocular, lagrimeo y secreción nasal clara. Además, tienen varias semanas de duración y con variable intensidad de los síntomas, dependiendo de la exposición alergénica.

La diferencia principal entre una patología y otra suele ser la fiebre, que en ningún caso aparece en los pacientes que tienen alergia. Además, los alérgicos no suelen tener siquiera malestar general y dolor de músculos.

Distinguirlos es importante porque el tratamiento de ambas afecciones es diferente. En el caso del catarro se debe guardar reposo, beber líquidos y aliviar los síntomas con paracetamol. Por el contrario, el tratamiento sintomático de la alergia se basa en antihistamínicos, broncodilatadores y corticoides tópicos o inhalados, y como tratamiento preventivo y curativo, la inmunoterapia.

 

¿Las alergias tienen grados? ¿Las hay más graves y más leves?

No es que la alergia tenga grados de gravedad, son las reacciones las que pueden ser leves o graves. La mayoría de ellas consiste sólo en la molestia que causa el lagrimeo y el picor en los ojos, además de algunos estornudos. En el extremo opuesto, las reacciones alérgicas pueden poner en peligro la vida si causan una repentina dificultad respiratoria, un mal funcionamiento del corazón y un acusado descenso de la presión arterial, que puede acabar en shock. Este tipo de reacción, llamada anafilaxia, puede afectar a las personas sensibles en distintas situaciones, como poco después de comer ciertos alimentos, tras la toma de determinados medicamentos o por la picadura de una abeja/avispas.

 

¿Todas las alergias requieren tratamiento?

El tratamiento alergológico por excelencia es la inmunoterapia con extractos alergénicos, comúnmente conocida como “vacuna de alergia”.

La inmunoterapia es el único tratamiento específico capaz de modificar el curso natural de la enfermedad, consiguiendo que ésta mejore o desaparezca. Consiste en la administración de concentraciones progresivamente crecientes de un alérgeno, hasta alcanzar una dosis máxima preestablecida, que se puede mantener durante un periodo aproximado de 3 a 5 años. Actualmente las pautas de dosificación difieren según la indicación, el tipo de extracto y la vía de administración.

Tanto la indicación como el control de la inmunoterapia corresponden al médico especialista en Alergología, quien valorará de forma individualizada la composición del extracto así como la pauta de administración.

En general, la inmunoterapia está indicada en casos de alergia respiratoria (pólenes, ácaros, hongos y derivados epidérmicos) e hipersensibilidad a venenos de himenópteros (abejas y avispas).

 

¿Hay alergias que llegan a curarse o a desaparecer?

Las vacunas para la alergia o inmunoterapia específica constituyen una forma de tratamiento para enfermedades alérgicas, que tiene como objetivo disminuir la hipersensibilidad a las sustancias que las provocan. El procedimiento consiste, en lo básico, en administrar repetidamente los alérgenos, hasta conseguir que sean tolerados. Las vacunas para el tratamiento de la alergia pueden producir alivio o curación de los síntomas, de forma perdurable, después de terminar el tratamiento.

Por ejemplo, la inmunoterapia para tratar la alergia al veneno de himenópteros es eficaz en el 95% de los casos.

 

 

Suplemento de salud de La Razón

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