Menu
Menu

“Lo más importante que tiene una empresa son sus recursos humanos”

 

JOSÉ MANUEL MURIEL, Ingeniero industriaL, empresario y autor de “Esta empresa es un zoo”

 

A José Manuel Muriel, ingeniero y hombre de empresa de larga y destacadísima trayectoria, en puestos ejecutivos de primer nivel, como el Grupo SOS-CUETARA, Leche Pascual o la Fabrica Nacional de Moneda y Timbre, le gusta, además de ejercer de Consejero Delegado del grupo Wamos, de Presidente de Condepols y MVinversiones y de miembro  en el consejo asesor de ESIC, escribir. Ya se ha atrevido con cuentos y con una novela, pero  en esta entrevista el protagonismo es para un curioso libro de divulgación, titulado “Esta empresa es un zoo”, por el que desfilan todos los especímenes que podemos encontrar en las compañías, convertidos, por obra y gracia de la pluma de Muriel, en animales irracionales. José Manuel quería hablar de personas, pero para hacerlo, le ha parecido mejor transformarlas en grupos de animales depredadores, neutros o poderosos. Es lógico: debe ser más fácil que todos aceptemos mejor que nos llamen esto o aquello, nos guste o no, si nos ponen en la piel, por ejemplo, de un león. “En realidad lo que he escrito es un catálogo de distintos tipos de personalidades que te vas a encontrar en tu entorno laboral. He intentado transmitir mi experiencia de casi 40 años de trabajo en relación a los distintos tipos de personas que puedes encontrarte en tu entorno laboral. Y como es un tema delicado y que puede ser controvertido, he tratado de hacerlo con mucho sentido del humor y bastante ironía y para ello, en vez de hablar de personas hablo de animales, y en vez de hablar de empresas hablo de zoos.” Zoos por los que caminan, como no, animales muy peligrosos y otros que no lo son tanto… “Es cierto. Los depredadores son los más peligrosos, porque por instinto atacan a cualquier otro animal que pasa por su hábitat. Si tu jefe es un depredador el riesgo puede ser enorme. Ellos, además, pueden llevar a la empresa a la quiebra, porque solo piensan en ellos mismos y no sienten respeto por los demás. Son la mejor garantía para una crisis Los neutros son más simpáticos, ruidosos, de los que no debes temer nada malo…, pero tampoco esperar ayuda, porque tienen pánico al riesgo. Y luego están los poderosos, que son imprescindibles para que cualquier organización funcione. Si fuera posible, lo ideal es que los animales poderosos ocuparan los primeros niveles ejecutivos en cualquier organización; pero esto no deja de ser una utopía, porque la naturaleza produce todo tipo de animales y es bueno, además, que sea así. Lo importante es aprender a identificarlos para saber saber qué puedes esperar de cada uno”.   Me choca que a un ingeniero industrial le de por escribir; sobre todo porque me parece que, además de contar, su pretensión es la de compartir la información valiosa de su experiencia para ayudar a los demás. “Sin ningún género de duda. Ese ha sido el motivo de escribir este libro: pensar que es algo que puede servir de ayuda a los demás. Y yo creo que puede servir de ayuda a cualquier persona que tenga que relacionarse con otras. Y no solo en su trabajo, porque aquí hablo de personas y estas son las mismas en cualquier tipo de organización. Me refiero al mundo empresarial, porque es donde me muevo; pero eso mismo vale para cualquier tipo de organización: política, sindical, social y hasta me atrevería a decir, con todos los respetos, que también religiosa. Seguro que en todas ellas te encuentras con depredadores, animales neutros y poderosos” Le pregunto a José Manuel si se puede “educar” a los animales para que cambien de piel y pasen de ser  loros (neutros)  a leones (poderosos) , por ejemplo y no duda: “Como dicen en mi tierra, ‘el que nace lechón, muere cochino’. El animal no se hace ni se forma. Eres como naces y así mueres. Es cierto que, con el tiempo, el entorno, etc, te puedes ir adaptando, pero, no cambias. Eso no significa, sin embargo que un peón pueda acabar siendo el dueño de la empresa, porque no estamos hablando de categorías laborales, sino de personas; pero si nació león, león morirá. Eso es seguro. “

Me hace gracia lo instructivo y sensato que resulta este libro. Le digo que es propio de un ingeniero y se ríe. Pero es cierto. Los ingenieros suelen establecer clasificaciones de mucha utilidad…Lo que pasa es que hay seres humanos inclasificables, supongo. Y me pregunto dónde los coloca Muriel al hacer el recuento “Es verdad. Existes unos animales atípicos que son los que viven en libertas –aquellos que no tienen que preocuparse de buscar alimento diario para ellos y su familia y aprender a defenderse de los ataques- y los animales locos, cuyo comportamiento no responde a ninguna pauta establecida. Estos últimos son un peligro para todos los demás y para ellos mismos”. Me imagino que todos los animales, incluso los que parecen más inofensivos, tendrán su cierto peligro. Sobre todo porque los seres vivos somos impredecibles. Ese es el error de algunos empresarios que parecen pensar que sus trabajadores son parte del mobiliario. “Desde luego. Cualquier empresario debería saber –y valorar- que lo más importante que tiene cualquier empresa son sus recursos humanos,  aunque sea, a su vez, lo más complicado de manejar”.  Sabiendo cómo son la piel y los dientes de cada uno, igual resulta más fácil…

 

PERSONAL E INTRANSFERIBLE

José Manuel Muriel nació en La Carolina (Jaén) en 1953. Está casado, tiene dos  hijos y se siente orgulloso de intentar seguir siendo una buena persona. No se arrepiente de nada “porque incluso de los errores que he cometido, he aprendido” Le hace reír “muchas cosas. La sonrisa de un niño. Una broma divertida. Una película amable… Cuando estoy feliz soy más propenso a la risa por cualquier motivo”. Y le hace llorar “solo la muerte cuando es próxima a mí y veo el dolor que origina en otros”. Perdona siempre “cuando pasa el tiempo necesario para que la herida cicatrice”, pero no olvida nunca “porque entonces repetiríamos una y mil veces los mismos errores”. A una isla desierta se llevaría a “a mi amigo EL MAÑO, de Lanzarote: tendría asegurada buena comida y risa permanente”. Le gustan los productos típicos de su tierra “caracoles y hongos” y el buen vino. No es persona de manías, no se acuerda de los sueños, aunque despierto “sueño con ser reconocido como escritor”. De mayor le gustaría ser “lo que soy” Y si volviera a nacer “intentaría repetir mi vida, pero eliminando los errores, numerosos que he cometido.

La Razón

Back to Blog

Deja un comentario

Back to Blog