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“Los pediatras siempre hemos pedido la inclusión de la varicela en edades tempranas”

 

1.- Por qué se ha vuelto a incluir la vacuna de la varicela en el calendario infantil?

Los calendarios oficiales de vacunación  son fijados por las autoridades sanitarias que son quienes toman la decisión de qué vacunas  se incluyen en ellos.   Es cierto que en el caso de la varicela su inclusión en calendario  se había solicitado por parte de las Sociedades Científicas pediátricas.

2.- Hasta ahora solo se inmunizaba a los niños que llegados a los 12 no hubieran pasado la infección. ¿qué ha cambiado?

La vacuna de la varicela y  su inclusión en el calendario y a que edades ha pasado por distintas vicisitudes. En Madrid, por ejemplo, durante un tiempo se administraba también a los 15 meses, luego  se suprimió esta pauta y se mantuvo solo la administración a los 12 años. En otras comunidades autónomas, Navarra,  se ha mantenido  la administración a edades tempranas desde su inclusión en calendario porque presentó datos que apoyaban seguir vacunando a todos los niños a edad temprana.

La varicela es una infección muy contagiosa y en países donde no se vacuna se padece por la mayor parte de la población y en edades tempranas, de forma que a los 14 años más del 90% de la población ha padecido la enfermedad.

La vacunación llevada a cabo exclusivamente a  los 12 años no evita la mayoría de casos.

 

3.- Hay quien dice que este cambio en la política de vacunación de la varicela “no se basa en criterios científicos” Usted qué cree?

Desde las Sociedades Científicas pediátricas siempre  se ha solicitado  la inclusión de la vacuna a edades tempranas, por tanto a nosotros no nos extraña esta decisión.

4.- Es cierto que ha habido más brotes de varicela en los últimos años?

En  2014 hubo un aumento de casos del 13,2% (160 956 casos) respecto al año 2013 (142 180 casos)

5.- A qué se debe.

Puede deberse a varias causas, la varicela, como otras enfermedades se presenta en ondas epidémicas cíclicas de manera que periódicamente se produce un mayor número de casos. También pudo contribuir la retirada de la vacuna de las farmacias porque por lo que disminuyó el número de niños vacunados.

6.- La vacunación es la mejor manera o la única de prevenir la enfermedad?

En la práctica es la única manera eficaz de prevenir la enfermedad. Y es la única para proteger a la población. En algunas circunstancias  excepcionales puede estar indicada la protección individual, no de la población, mediante la administración de inmunoglobulina  específica, no disponible en España o de inmunoglobulina no específica pero siempre es preferible la vacunación.

7.- Tiene alguna contraindicación? ¿hay algún niño que no debería ponérsela?

De esta respuesta es importante mantener la literalidad porque tiene datos que pueden parecer contrapuestos pero no lo son.

No debe administrarse en general en algunas situaciones de inmunodepresión,  en enfermos con tuberculosis activa y en pacientes que presentan leucemias, linfomas y otras enfermedades neoplásicas hematológicas o linfáticas. En todas estas situaciones está establecido el momento  en el que los pacientes pueden vacunarse y deben consultar previamente con su médico. Tampoco durante el embarazo y se debe desaconsejar el mismo hasta 1 mes después de su administración.

Tampoco en caso de alergia a los componentes de la vacuna.

Se debe retrasar la vacunación si se han recibido transfusiones de sangre, plasma,  inmunoglobulinas o de productos derivados de la sangre. Se debe evitar el uso de aspirina durante 6 semanas después de  la vacunación.

En raras ocasiones, es posible la transmisión del virus de la vacuna desde individuos vacunados a sus contactos por lo que deberán evitar contacto estrecho con personas susceptibles de alto riesgo hasta 6 semanas después de la vacunación.

8.- ¿Cuáles son sus efectos secundarios? ¿Tiene alguna secuela?

Se han  notificado acontecimientos adversos variados en asociación temporal con la vacunación, lo  que no  significa que haya efecto de causalidad porque no todos los procesos que presenta un paciente en fechas posteriores  a su vacunación tienen relación con la administración de la vacuna. Puede tratarse de procesos que  se han producido en la misma época sin que exista una relación causa- efecto entre ellos. Los más frecuentes son fiebre y reacciones locales, como con otras vacunas. También puede producirse una erupción tipo varicela. Algunos de los acontecimientos más graves declarados  se pueden producir también cuando se padece la enfermedad y no hay indicios de un riesgo incrementado de estos acontecimientos adversos después de la vacunación en comparación con la enfermedad.

Como con cualquier otra sustancia puede haber reacciones de hipersensibilidad, muy raras.

 

Suplemento de salud de La Razón

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