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“Salirse de la zona de confort siempre implica muchos riesgos”

 

ENRIQUE SOLIS, empresario

Enrique Solis: «Salirse de la zona de confort siempre implica muchos riesgos»

 

Enrique Solís es mucho más guapo al natural de lo que parece en las fotos. Esa barba tan divertida, hípster y a la última y su prodigiosa mata de pelo resultan más favorecedoras en la distancia corta. Claro que ahí es donde él se ríe, se mueve, demuestra su carácter cercano y afable, y se comporta con una educación y una elegancia dignas de elogio. A mí, lo reconozco, me dejó cautivada cuando fui a charlar con él, para esta entrevista, a uno de sus hoteles perteneciente a la mini cadena,  One Shot, que sigue creciendo desde sus días de universidad. “Ahí fue donde nos unimos mis hermanos y yo con un socio externo , Luis Felipe Mendieta, para desarrollar esta idea. Vimos que había un segmento que cubrir en España en el sector hotelero y aprovechamos la oportunidad. Y, con el cincuenta por ciento de un edificio que teníamos hicimos financiación para comprar el otro cincuenta y desarrollamos  desde cero un nuevo concepto de hoteles en el que se premiara localización, diseño, cuidado, y un servicio muy personal y muy atento, muy de cara al cliente, joven y con ganas de comerse el mundo” Todo eso, además, a precios asequibles. No sé de donde se puede quitar en un hotel para ofrecer calidad sin que el precio se dispare… “Pues mira, intentamos conservar en las habitaciones lo que se prima de un 5 estrellas y quitar  aquello a lo que menos valor se daba, para poder mantener una balanza. Entonces, nuestros hoteles tienen una cama que es equiparable a la de un 5 estrellas, una ducha y una pantalla de TV gigante, que siempre es una Smart TV, para que pueda conectarse a Internet un ejecutivo y un business y que sirva también para el ocio de parejas jóvenes.” Me cuenta esto después de recoger mi individual y mi taza de té y llevarla él mismo a la cocina. He desayunado mientras lo esperaba, porque he llegado un antes de la hora de la cita, pero aún así me ha pedido disculpas por hacerme esperar y se ha ocupado personalmente de retirarme el servicio. Vamos, que no se le caen los anillos al chico, por mucho que pertenezca a una familia aristocrática. Tal vez por eso le van bien los negocios. De momento One Shot cuenta ya con dos hoteles en Madrid y dos en Valencia, pero es que, además, acaba de crear una nueva firma española de complementos masculinos que está siendo un auténtico bombazo. Se llama The Seëlk  (theseelk.com) “Esta idea me llegó casi por casualidad a través de un amigo de mi actual socio, Gonzalo Yuste, y mío. Tomamos un café con él, nos hablo de la idea que tenía en la cabeza y yo, que ya estaba un poco saturado con los hoteles y que siempre había soñado con tener una marca de moda, estudié el proyecto y no tuve más remedio que decirle que me metía para crear un producto desde cero, con mi visión, y haciendo una serie de cambios”.

A partir de ahí empezaron a investigar, a viajar a Como (Italia) , para conocer proveedores…, pero no a cualquier sitio de Como (Como, junto al lago del mismo nombre es conocido como  “el paraíso de las corbatas de seda”), sino al mejor. “No tenemos problema en decir quién es nuestro proveedor de fábricas de tejidos, porque nadie va a ir y va a pagar lo que pagamos nosotros” En realidad es el mismo proveedor de las marcas míticas inglesas Turnbull&Asser, Drake’s… “o incluso los que le hacen los trajes al Papa”- me apunta Enrique. Vamos que se decidieron a hacer algo con personalidad y de calidad, con un lema que tiene mucho que ver con la seda, claro y también con su creador: “no seas una oveja, se una araña” “Exacto. –dice Enrique- The Seëlk (que pronunciado suena como seda en inglés) es Enrique Solís y Enrique Solís es The Seëlk. Es mi manera de evadirme, de ver la vida y de aprovechar las circunstancias para salirse del rebaño y romper un poco con los esquemas”. Se refiere Enrique a eso de ser de Sevilla, de una familia conservadora, aristocrática y lanzarse a otro camino  “Yo me salí un poco de los esquemas y decidí irme a vivir fuera dos años. por mi cuenta, solo, a buscarme la vida, pegarme palos y conocer gente que no supiera ni de dónde era ni de dónde venía. Siempre cuento que cuando fui por primera vez a Londres yo era enrique el español y ya está. Daba igual qué hubiera detrás de mí, porque nadie lo sabía. Y eso te enriquece. porque te quieren por cómo eres no por lo que puedas ser o tener. Quizás hubiera sido más fácil vivir en Sevilla, no moverme de mi círculo, de mi zona de confort, que siempre implica ciertos riesgos, pero…

Lo que está claro es que el hijo de Carmen Tello, Miguel Solís, Marqués de la Motilla, es un hombre emprendedor y dispuesto a arriesgar. Empresarialmente y en la vida. Tanto, como para ser más moderno que los modernos y ponerse ahora corbata para estar a la última “El otro día me fui a tomar una cerveza con una niña que me decía que llevar corbata es muy clásico. Y yo le dije que todo era relativo, que quitarse corbata donde hay que llevarla no es ser el más “cool” del lugar. Además, hay corbatas de muchos tipos y tejidos que caben en un traje clásico o con unos vaqueros. Lo que hay que hacer, dentro de las normas, es que cada uno pueda dar su toque de distinción” Le digo que ahora en el Congreso hay otro tipo de “distinción” que pasa por las mangas de camisa de Pablo Iglesias…”Es verdad que las cosas están cambiando muy rápido. Aunque él también lleva corbatas. Yo le regalaría una de las nuestras…, pero no creo que le encajara, porque no la tengo ni negra ni demasiado fina, como las que él lleva. Aunque, bueno, si se la pone desanudada es un poco también su imagen de marca.” Y está claro que no coincide con la de Enrique Solís, pero que Enrique Solís la respeta. Es que es un chico muy respetuoso. Cuando habla de Iglesias o cuando lo hace de Tamara Falcó u otras amistades más o menos cercanas del pasado  (“ahora no tengo novia”) o de lo que le ha enseñado la exposición pública, que no le gusta. “No me gusta, pero mira, me lo encontré y ya está. He aprendido mucho de eso y he conocido a gente interesante. Me quedo con lo positivo que es mucho y ya está.”

 

PERSONAL E INTRANSFERIBLE

Enrique solís nació en 1989, esta soltero, no tiene hijos y se siente orgulloso “del inconformismo que siempre he tenido”. Se arrepiente de “haber vivido demasiado rápido”, perdona “pero no olvido”, se ríe “con cualquier cosa sencilla que haga el ambiente más feliz” y llora “con la injusticia y la avaricia”. A una isla desierta se llevaría “al amor de mi vida”. Le gusta comer “steak tartar “ y beber “un buen vino tinto”. Es muy ordenado, no quiere conocer los vicios, sueña muchas veces con que se muere, así que vivirá mucho según dicen los interpretadores oficiales de los sueños, de mayor le gustaría ser “un niño pequeño” y si volviera a nacer sería “filósofo”.

 

La Razón

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