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Resaca

Andamos de resaca sí. Nos duele un poco la cabeza y no podemos pensar con claridad. Algunos creen que mira, que la cosa podía haber salido peor, que  la gente fue y votó y que aunque el asunto no ha cambiado de manera radical, los ciudadanos dejamos alguna pista más  de lo que queremos que se haga con el país, y que algo se hará. Ojala, pero ¿los políticos piensan lo mismo?

Tras escucharlos a todos después del recuento electoral en el día de autos, el siguiente ha sido, qué quieren que les diga, bastante desesperanzador. La posibilidad de los imprescindibles pactos parece brillar por su ausencia y aunque los números han cambiado, los españoles hemos dejado claro que no queremos dejar nuestro futuro en manos de un solo equipo, que deseamos repartir el juego para evitar que se vuelvan a repetir borracheras de poder que conducen a actuación corruptas y disparatadas. Así las cosas, los políticos deberían pensar, sencillamente, que lo que  hemos votado es, exactamente, lo que queríamos votar. Y que eso implica, por número, que son mayoría los españoles que quieren que el PP rija los destinos…, aunque de ninguna manera en soledad, sino perfectamente controlado por otros partido cuya obligación es la de vigilar, trabajar en común y velar por los intereses de todos.

Si la incapacidad de los políticos nos condujera a unas terceras elecciones, los ciudadanos deberíamos plantearnos la posibilidad de salir a la calle y de reclamar la inhabilitación de los políticos que son incapaces de pactar. Si no sirven para pactar (pactar para gobernar, pactar con Europa, pactar con el mundo…, la política es pactar), no sirven para la política.

 

Está bien que en estos días, insisto, de resaca, en los que aún nos duele la cabeza y no podemos pensar con claridad, aún sigan asomando a la palestra esas actitudes inaceptables de gallito de corral que saca pecho y asegura que no hará esto o lo otro… Podemos consentirlo ¿una semana? Como mucho. Después, si alguno sigue cerrando todas las puertas y dejando a España sin opciones (y parece que hay quien está empeñado en hacerlo por más que los españoles estemos demandando desde hace mucho lo contrario)  estará muy claro que no sirve para la política, así que debería dejar su trabajo para siempre jamás… Y no sufran, los políticos se suelen ir a casita bien indemnizaditos.

 

La Gaceta de Salamanca

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