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“Es muy raro que a la pregoexia no precedan otros trastornos alimentarios”

 

PAULA MARTIN DE BUSTAMANTE, Neuropsicóloga.

¿Desde cuando se conoce la pregorexia? ¿es una enfermedad moderna?

El termino pregorexia surge del neologismo conformado por “pregnancy” y “anorexia”. Como tal no está registrada en ninguna clasificación patológica (ni DSM ni CIE) por lo que fechar su aparición es difícil.

Si podemos decir que es un trastorno de la conducta moderno, derivado de otras patologías relacionadas con la alimentación

 

¿Las personas que padecen esta enfermedad suelen haber padecidos otros trastornos alimentarios?

Estos trastornos deben ser analizados en base a la historia vital del paciente, es muy raro que estos síntomas debuten en el embarazo y no se hayan dado previamente en relación a la comida y el control del peso, incluso dentro de aspectos que a primera vista podrían tener menos relación como serían los rasgos obsesivos del comportamiento.

 

¿Cómo puede afectar a la salud de la madre?

Estas mujeres corren el riesgo de sufrir déficits importantes en diferentes vitaminas y minerales indispensables para su bienestar y un desarrollo sano del feto. Por ejemplo, el ácido fólico reduce el riesgo de preeclampsia, el hierro minimiza las posibilidades de tener anemia y un parto prematuro, y la falta de vitamina D se ha asociado a mayores probabilidades de tener una cesárea de urgencia. La hiperémesis gravídica es una condición que también puede afectar a la madre que se caracteriza por un cuadro de vómitos intentos que ocasiona desequilibrios electrolíticos, pérdida de peso y deshidratación.

 

¿Y a la del feto?

La falta de ácido fólico aumenta el riesgo de desarrollar defectos del tubo neural (como la espina bifida) y de labio leporino. Los ácidos grasos como el DHA, el omega-3 y el ácido eicosapentaenoico (EPA) son fundamentales para el desarrollo cerebral del feto. Una falta de vitamina D está ligada a mayores probabilidades de desarrollar raquitismo y por consiguiente un crecimiento óseo anormal.

 

Supongo que toda ese obsesión con no comer durante el embarazo va dirigida a no quedar con sobrepeso tras el parto, ¿no?

Esa sería una lectura demasiado simple de un problema que requiere un abordaje global. Las razones pueden ser múltiples, desde un intento por tener un mayor control sobre el parto, nuestra identidad, el futuro…,hasta una manera de manifestar un problema relacional. Lo importante es evaluar el problema de manera individual y evitar posibles estigmas.

 

Dicen que es un trastorno más difícil de tratar aún que la anorexia ¿por qué?

Hay que ser riguroso en este punto. Como hemos dicho anteriormente, este trastorno todavía no está tipificado, por lo que los posibles tratamientos y su eficacia no han sido contrastados. La anorexia es una enfermedad con una alta tasa de recaídas y una mortandad muy elevada, por lo que creo que no es adecuado hacer una comparación en estos términos.

 

¿La pregorexia sigue manteniéndose en los meses de lactancia?

La pregorexia, como su nombre indica, afecta en el periodo de embarazo, una vez pasado el embarazo ya no se tipificaría de la misma manera. Sí que se podría seguir manteniendo un trastorno de la alimentación como la anorexia, la bulimia, el trastorno por atracón, el trastorno de evitación/restricción de alimentos o el trastorno de alimentación no especificado.

 

¿En qué periodo del embarazo es más peligrosa?

Es peligroso en todos los momentos del embarazo, aunque tiene mayor riesgo para el feto en los primeros meses por mayor riesgo de aborto y en lo últimos por mayor riesgo de parto prematuro.

 

Suplemento de salud de La Razón

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