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“El sexo acaba siendo un personaje más”

revista tiempo

Entrevista por Óscar Sainz de la Maza para Tiempo

En la novela hay sexo para dar y tomar: ¿truco de ventas o fijación personal?

[Ríe]. No estaba muy convencida de meterlo porque escribir sobre sexo es de las cosas más difíciles que hay: una feria anual de EEUU premia las peores escenas sexuales de la literatura y le toca hasta a Philip Roth. ¿Por qué lo meto? Primero porque forma parte de la vida, pero también porque es un personaje más, que adopta muchas formas: sexo por placer, por compasión, por obligación, por amor, como arma…

Los personajes reflexionan mucho sobre la edad adulta: ¿tanto cambia las cosas?

Desde luego que sí. La vida se ve distinta según se atraviesan las distintas décadas. Los protagonistas tienen 30, 40 e incluso 60 años, que es una edad, creo, en que las cosas se ven con una perspectiva… dolorosa.

¿Dolorosa?

Aunque estés en tu mejor momento, echas la vista atrás y no estás seguro de si has hecho todo como pretendías. Cuanto más creces, más piensas que podías haber hecho las cosas de manera algo distinta.

Habrá aspectos de la novela en que hayas proyectado tu propia personalidad…

Algo de mí tienen, o de mis conocidos, mis opiniones, mis lecturas, mi ropa, o las conversaciones que he escuchado. No hay ningún personaje que pueda decirse “es este” aunque para la descripción física sí me he acordado de determinadas personas. Cuando escribes, atiendes a todo lo que ocurre a tu alrededor para meterlo en una coctelera que sirve a todos tus personajes.

Toca la pregunta pelota: con tu impresionante trayectoria profesional, ¿cambiarías algo?

Cambiaría muchas cosas de mi vida, tanto la personal como la profesional. No significa que me arrepienta y quiera ponerme un cilicio, todo eso ya forma parte de mí. Pero en algunos momentos, sí que habría hecho las cosas de manera diferente. Me extraña cuando alguien dice “¡yo no cambiaría nada!”. Pues mire usted, yo sí.

Conociste el pasado dorado del periodismo, ¿crees que el futuro pinta peor, como dicen muchos?

Iñaki Gabilondo, que es muy sabio, sentencia: “En las inundaciones, lo primero que falta es agua potable”. En las redes sociales hay mucha agua, pero no toda es potable. Nos adaptaremos a la época, del mismo modo que cuando yo escribía en TIEMPO, tecleaba en una Olivetti y tuve que pasarme al ordenador. Los periodistas, de hecho, vamos a ser cada vez más necesarios, separándose la información veraz y contrastada del resto, que cada vez tendrá menos valor. No auguro nada malo, es solo una era distinta. Más que llorar sobre nuestras zapatillas, hay que pensar en el futuro, con sus nuevas formas de contar las cosas.

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