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“Perseguimos la noticia morbosa”

Manuel Ríos San Martín: «Perseguimos la noticia morbosa»

Manuel Ríos San Martín, guionista, director de cine y tv
y autor de “Círculos”

Cada vez que enciendo la tele y veo los mil y un realities que nos hipnotizan desde la pantalla pienso en lo que nos gusta a los seres humanos contemplarnos los unos a los otros y más aún contemplar el sufrimiento ajeno, sobre todo si los que lo protagonizan lo hacen en la tele y les pagan. En los últimos días, una conversación próxima me hizo reflexionar: “Pero ¿estos de la isla no están comiendo demasiado este año?-decía alguien ¡Poca supervivencia y poco peligro hay ahí! ¡Parece mentira, con lo que cobran!” Igual lo que esperaban era qué ya que iban a ganarse un dinero, pues, qué se yo, qué se metieran todos al agua y alguno lo devorase un tiburón…Por ejemplo. Algo parecido es lo que sucede en el arranque de la inquietante novela de Manuel Ríos San Martín “Círculos”(Summa de letras), donde la televisión, las redes sociales y las tribus anti sistema se convierten en grandes protagonistas. Una novela absolutamente visual, en la que su autor, un hombre de la televisión, nos muestra con una destreza narrativa espectacular, hasta los poros de la piel de sus personajes.

Una historia que se lee, pero que también se ve “Recuerdo que de pequeño, cuando iba al colegio, mi madre, que no me dejaba ver las películas por la noche si eran un poco fuertes, por la mañana me las contaba…Así es como me gusta escribir a mí, como si yo ya hubiera visto lo que estoy contando ; por eso la novela es tan visual. También porque habla del mundo de la televisión. Aunque no es tan fácil escribir sobre lo que ves en televisión. Hay pocos sinónimos para las palabras de televisión “ver el plano” “primer plano”, “se acerca la cámara”… Es un reto escribir sobre lo que se ve en televisión; pero bueno creo que lo he afrontado y estoy contento.”

Es para estarlo. Se propuso escribir esta novela y se la autopublicó en Internet. Al poco tiempo lo contacto la editorial. Está claro que su historia, incluso antes de publicarse, llamó la atención. “Yo no conocía a nadie del mundo de la literatura, trabajaba más en televisión; así que hice una serie de fotos y videos que acompañan a la novela, como material extra y lo colgué todo en una página circulosnovela.com. No estaba en Amazon ni en ningún otro sitio, solo ahí, desde donde podías descargártelo directamente. Hice una campaña en Twitter y otra en Facebook y se empezó a vender…A los pocos días recibí una llamada de Penquin Random House diciéndome que querían leerla…” Después de un breve paso por “talleres”, en donde los profesionales aconsejaron al autor que alargara la historia un poco más, que la hiciera más policiaca, que ampliara el perfil de los personajes y que se tomara algo más de tiempo para no dejarse cosas por contar, la novela salió a la venta. El impacto no se hizo esperar. Normal: de pronto todos nos vimos frente a ese tanque de tiburones sobre alimentados en el que el concursante de turno del enésimo reality debe encontrar –sin peligro, se supone- las llaves del apartamento… De repente algo sucede y las bestias desinteresadas en zamparse nada más, se vuelven más voraces que nunca y devoran al concursante…Todo se vive en directo, a través de la pantallas de televisión, los monitores del control de la realización y los insólitos comentarios de las redes sociales. Realidad, pura, aunque algo sobredimensionada, gracias a Dios. “Sí, hay momentos sobredimensionados para dar interés; pero bueno, hay conversaciones de audiencia que pueden ocurrir, desde luego. Por ejemplo, qué pasa si un hecho da más audiencia pero es demasiado morboso y hasta dramático…, pues que todos los que hacemos tele nos lo planteamos como también los que ven la tele; y yo supongo que eso generará un debate y habrá directivos que digan: “oye, vamos a un poquito menos” mientras otro contestará “no, que no da audiencia, mejor un poquito más…”Ese debate seguramente existirá y es muy difícil de saber ahora quién actúa mejor, porque si no se enseña en la tele eso que tiene tanto morbo y que es tan dramático, lo buscamos en las redes sociales” O lo que es lo mismo, que esos programas no existirían si no tuvieran respuesta.

Es decir, que que Manuel Ríos en sus “Circulos” no solo pretende criticar a directivos o a cadenas, sino a todos nosotros, que somos los cómplices perfectos “Claro, porque si no lo emite la cadena lo buscas en Internet y si no en Twitter o donde sea. Perseguimos la noticia morbosa. Entonces, es fácil echar la culpa al directivo, pero lo que yo prefiero es que miremos a la sociedad, a nosotros mismos y nos preguntemos qué vemos” Está claro que si nos miramos al detalle podemos darnos miedo. Incluso encontrar por sorpresa a ese psicópata del que según los expertos podemos tener características y no llegar a desarrollarlas…”Eso lo aprendí mientras trabajaba el perfil psicológico de mis personajes. Hay psicópatas que tienen una familia muy estructurada, con padres muy estables y, aunque no tienen mucha empatía con ellos y son personas frías, su entorno y su educación impiden que lleguen más allá.. Sin embargo, si un psicópata además sufre maltrato de niño, por ejemplo, pues luego no hay quien lo pare, se dispara…”

Lo que parece que también se dispara es el contagio porque ¡anda que no hay psicópatas en las redes! A mí me impactan mucho las redes sociales. Sale un actor o alguien que ha defendido una causa y de repente hace una película que no tiene nada que ver y las redes sociales ordenan ¡boicot a su serie! Se acabó la libertad de opinión… Es terrible. La gente debería poder opinar sin que se le boicotee si no está de acuerdo con algo.” Está claro que sobrevivir en esta sociedad tan mediática donde todo se ve, se cuenta, se lee y crece como la espuma es complicado “claro porque si se retuitea cien mil veces una mentira…, ¿qué se hace puede hacer luego para volver a la verdad? Es como esa frase inquietante que forma parte de la historia que se cuenta en “Circulos” “os voy a joder la vida a todos”, cuando Manuel la colgó en Facebook, la red la censuró porque pensó que era una frase cierta… “En la novela ocurre y Facebook lo entendía como una amenaza real a su cliente… Tuve que cambiarlo un poco porque si no, no me dejaban que lo pusiera…¡pero no era algo real, pertenecía a la novela!

PERSONAL E INTRANSFERIBLE
Manuel Ríos nació en Madrid en 1965.Está casado y tiene tres hijos. Se siente orgulloso en lo profesional “en televisión del segundo capítulo de la miniserie ‘Rescatando a Sara” y en literatura de ‘Círculos’, naturalmente… “ Y en lo personal “de mi familia” Se arrepiente “de un gol que fallé ayer jugando al futbol.” Perdona sin que le cueste “no soy nada rencoroso” Olvida “demasiado. Será que voy cumpliendo años…” Le hace reír “mi compañera de trabajo, Mónica” y llorar “la ficción más que la realidad” A una isla desierta se llevaría “un móvil, una toalla y un barquito para volver cuando quisiera.” Le gusta comer “chipirones en su tinta” y beber “Coca Cola ligth con mucho hielo” Su manía es “que no me apunte el cucharón de servir la sopa” Su vicio “el deporte, especialmente el fútbol” De niño soñaba siempre con “un tsunami en el que aparecía una colchoneta blanca” De mayor le gustaría “jubilarse escribiendo novelas sin plazo de entrega y rodeado de amigos” Y si volviera a nacer sería “algo similar”.

La Razón

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