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El himno de Marta

Publicado en La Gaceta de Salamanca

Marta Sánchez es una artista a la que reconozco como tal y a la que considero cercana y amiga, de tantas veces que hemos compartido entrevistas y fiestas. Le tengo un cariño personal además  de una admiración patria, como cantante de mi tierra que canta de verdad, por más que no siempre me gusten las canciones que interpreta. Lo de ser letrista y además comprometida, entiendo que requiere un plus, que no le adjudico a mi bella y bienintencionada tocaya. Debo confesarles que, desde siempre, he echado de menos una letra en nuestro himno que emocione en las grandes ocasiones; pero igual que aquel “gloria, gloria, corona de la patria que en tus rojos es, abierto corazón…Púrpura y oro bandera inmortal..”, que no sé cómo seguía y que recuerdo escrito en alguno de mis libros de texto (como lo leen) con cierto desconcierto, el himno de Marta no me provoca ni risa. En las filas de nuestras grandes “palabreros” tenemos poetas de manifiesta relevancia como Machado o Miguel Hernández, por poner dos ejemplos imbatibles, cuya poesía social, intensa y gloriosa de verdad, cabría, sin ninguna duda, en los renglones necesarios para la letra del himno español. Supongo que si nadie se ha planteado que un “golpe a golpe, verso a verso” llenaría los ojos de lágrimas a millones de españoles o que el “caminante no hay camino, se hace camino al andar” podría reunir cualquier punto de vista y recuperar los entusiasmos perdidos, es porque lo han leído poco y ni siquiera lo han escuchado en boca de Serrat. Lo mismo sucede con “la nana de las cebollas” de Miguel Hernández  y estrofas como la de “Es tu risa la espada/más victoriosa/vencedor de las flores/ y las alondras/Rival del sol/Porvenir de mis huesos/y de mi amor” por poner un botón de muestra. No me provoca desdoro que Marta Sánchez haya querido poner su granito de arena al amor a los colores de la bandera –que empieza a ser de todos, por fin, o eso parece- en un concierto en el que recoge sus éxitos. Lo han hecho otras artistas de modo distinto, por ejemplo Ainhoa Arteta, en ese mismo escenario y cantando en todas las lenguas peninsulares envuelta en la bandera o Agatha Ruiz de la Prada haciendo desfilar de rojo y gualda a una de las modelos de su último desfile… Pero oigan, la letra de un himno es una cosa muy seria. No vale cualquiera, ni aunque esté bien cantada. Hay canciones de los Beatles que dicen poco o nada y todo el mundo las celebra; pero si se llega a poner contenido al himno lo que hay que celebrar es la letra…

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