Menu
Menu

“Las personas con sobrepeso no siempre son conscientes del riesgo que conlleva”

Publicado en el suplemento de salud de La Razón

Clotilde Vázquez Martínez Jefe departamento Endocrinología y Nutrición Fundación Jiménez DíazDirectora Master Obesidad URJC. MadridDirectora Instituto sobrepeso y obesidad FJD y de Medicadiet (www.medicadiet.com) 
  

¿Son muchas las enfermedades asociadas a la obesidad? ¿Cuáles son?

El exceso de tejido adiposo actúa como predisponente directo de la hipertensión, la elevación de los lípidos en sangre (colesterol y triglycerides), y diabetes. Esta predisposición es fuerte y robustamente sostenida en evidencia científica. Evidencia que es máxima cuando el exceso de tejidos adiposo es central, sobre todo si es intraabdominal (llamado visceral). Por otro lado, favorece la insuficiencia respiratoria y cardíaca, especialmente en grandes obesidades.Es muy frecuente asimismo la asociación con osteoartritis, artrosis y alteraciones mecánicas de columna, caderas y rodillas. Por último, es importante destacar el incremento del riesgo de padecer algunos tipos de cáncer: mama, colon, endometrio recto,… Aunque está asociación es más débil, tiene enorme importancia por tratarse de neoplasias muy frecuentes.La disminución de kilos de grasa es la mejor estrategia preventiva poblacional para la diabetes tipo 2, hipertensión y algunos tipos de cáncer. 

¿Las más preocupantes son las cardiovasculares?

Cuando, como ocurre con frecuencia, se asocian las tres anomalías, se habla de síndrome metabólico, que confiere a la persona que lo padece, un enorme riesgo cardiovascular. Son las más importantes porque la cardiovascular sigue siendo la primera causa de muerte en el mundo desarrollado y en economías “en transición“.  En cuanto a la diabetes, ¿también hay una relación directa?

Como he comentado, el metabolismo del tejido adiposo anómalo y/o en exceso interfiere, entre otras cosas con la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de la misma, creando con frecuencia una insulinorresistencia que es dicho “simplificadamente “un estado de pre diabetes, que en muchos casos evoluciona a diabetes tipo 2. 

¿A partir de cuánto peso se considera sobrepeso y existen riesgos sobre la salud?

El consenso internacional define sobrepeso si el índice de masa corporal (que se resulta de dividir el peso en kg entre la estatura en metros, al cuadrado) es superior a 25 y obesidad si supera 30. Pero la definición más adecuada, precisa y etimológica debería referirse a la cantidad de grasa. Los hombres con más de un 25% y las mujeres por encima del 30% de grasa padecen obesidad, independientemente de su peso. 

¿Y cuáles son las primeras medidas que hay que tomar para combatirlo?

Lo más importante es un buen diagnóstico mediante examen, historia clínica, pruebas de imagen y determinaciones analíticas se puede llegar a saber con bastante aproximación cuáles son los mecanismos por los cuales una persona ha acumulado ese exceso de grasa. Dichos mecanismos se han simplificado mucho popularmente pero sin embargo son muy complejos. Ees crucial comprenderlos y diagnosticarlos para poder tratar correctamente la obesidad. En definitiva cualquier persona que padece exceso de peso debe acudir a un clínico especialista para esta primera fase tras la cual se inicia el tratamiento más adecuado que comprenderá muchas medidas a implementar, de estilo de vida, a veces fármacos otras veces cirugía apoyo psicológico prescripción de actividad física personalizada, alimentación equilibrada ye individualizada, tratamientos hormonales si se precisan y un largo etcétera que debe ser manejado por un experto. Eso significa un abordaje terapéutico multidisciplinar, en el que el papel de dietistas nutricionistas expertos es decisivo. 

¿Las personas con sobrepeso son conscientes de los riesgos que conlleva?

No siempre. Las mujeres son más conscientes. El hombre puede banalizar un sobrepeso, que no le penaliza socialmente como a la mujer y sin embargo le está dañando seriamente la salud. 

Cuando se recupera el peso normal, ¿desaparecen esos riesgos?

No hace falta recuperar el peso normal: la pérdida de un 5 a un 10% de exceso de grasa disminuye la mortalidad por todas las causas y obtiene grandísimos beneficios solamente por estar en ese proceso de mejora.Por supuesto, problemas como los articulares respiratorios o cardiacos necesita de más pérdida de peso para mejorar. Pero los problemas metabólicos  que confieren el riesgo cardiovascular como la diabetes la hipertensión la elevación del colesterol o los triglicéridos mejoran espectacularmente cuando se adoptan medidas correctas para la disminución del tejido adiposo sin necesidad de llegar al peso ideal.

Back to Blog

Deja un comentario

Back to Blog