Menu
Menu

Amigas y rutina

Publicado en La Gaceta de Salamanca

Este artículo es un clásico. El de la vuelta al cole después del verano. El mismo en el que nos lamentamos de la rutina que, por otra parte, es lo que más echan de menos los que no la tienen… Es cierto, volver al cole o al trabajo supone un estrés añadido. Según mi hijo: “es un muñequito que va creciendo según vas pasando de curso y te agarra por el cuello y no te deja respirar”. Los niños tienen estrés, los padres tienen estrés, los abuelos tienen estrés… , pero mucho más estrés tienen los que no vuelven al cole, ni tienen faena en la que ocuparse. Siempre pienso en ellos al comenzar septiembre. Quizás porque, desde que recuerdo, mis veranos no han estado exentos de la pregunta de rigor ¿volveré a la tele¿ ¿a la radio? ¿al programa que llevaba haciendo años? ¿O desaparecerá de un día para otro? Los periodistas casi siempre nos encontramos en el filo de la navaja. En realidad, como tantos y tantos autónomos, freelances o quizás un poco más, porque no dependemos siquiera de nuestra profesionalidad, sino del gusto cambiante por las cosas y las personas. A veces se trata del público, otras –las más- de quien manda en los medios de comunicación, donde se puede pasar de ser estrella a estrellado en cuestión de segundos.  En esta vuelta de septiembre yo, siempre pluriempleada precisamente para evitar que el estrés me mate y porque mi padre siempre me decía que tuviera los huevos en distintas cestas, volveré a mis columnas y entrevistas en este y otros medios y regresaré a algunas tertulias de la tele, pero ya no a Amigas y conocidas en TVE. Después de cuatro años, este programa pilotado por Inés Ballester, capitaneado por Alberto Maeso y compartido por mujeres de todo tipo y condición, pero con el denominador común de la pasión, la entrega y las ganas de decir la verdad ha llegado a su fin. No le han faltado repercusión, audiencia ni seguimiento (su mesa tras Lazos de sangre ha obtenido cuotas históricas) pero…, la nueva dirección de TVE tiene otras consideraciones. Hay quien dice que es una cuestión política, pero yo no lo creo. Me parece que, por desgracia, la tele es así de injusta. Para lo bueno y para lo malo. Y al igual que tantos –entre los que me cuento y no me ciega la pasión de contertulia- pensaban que era un programa imprescindible, otros, de entre los que han llegado, habrán pensado lo contrario. Lo triste es que la vuelta al cole para las “Amigas…” se hará muy cuesta arriba, pero más aún para todo ese público fiel que encontró su reflejo en nosotras y en nuestra rutina, por mucho que la suya fuera muy distinta.

Back to Blog

Deja un comentario

Back to Blog