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“Los malos hábitos en la dieta de la madre pueden heredarse”

DOMINGO CARRERA, médico especialista en nutrición del Centro Médico-Quirúrgico de enfermedades digestivas (www.cmed.es).

 

1-    ¿Qué es la dieta obesogénica o dieta de cafetería?

Es una forma de comer en la cual se abusa de los snacks dulces y salados. Hablamos de galletas dulces, chocolatinas, golosinas o chucherías (caramelos, gominolas, etc…) así como snacks salados tipo frutos secos, patatas fritas, aceitunas, etc…

 

2-    ¿Es cierto que predetermina alteraciones metabólicas en la adolescencia?

Sí predetermina alteraciones metabólicas y de salud en el hijo o hija que acaba de nacer si la mujer que hace esta dieta practica la lactancia materna. También influye cuando se practica este tipo de alimentación en el último trimestre del embarazo.

 

3-    ¿Cómo cuáles?

Se ha visto que aunque son niños/as que suelen nacer con bajo peso tienen un contenido de grasa corporal mayor al normal. Esto conlleva mayor predisposición a tener sobrepeso y obesidad en la adolescencia así como mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, hígado graso y alteraciones de la salud cardiovascular.

 

4-    ¿Pero esta dieta obesogénica influye en la posterior obesidad de los hijos de las madres que la siguen durante el embarazo?

Sí influye. Se ha visto que tanto en la leche materna como en la sangre que pasa de la placenta al feto hay mayor contenido del normal de ácidos grasos y fragmentos de ARN anómalos, que pasan al bebe, favoreciendo la alteración temprana del sistema de glucosa insulina aumentando el riesgo de un mayor acúmulo de grasas y mayor facilidad para el sobrepeso y la obesidad en el bebé.

 

5-    ¿Y durante la lactancia el riesgo aumenta?

Aumenta el riesgo si se mantiene esta dieta en la lactancia materna, ya que en la leche materna también se encuentran niveles elevados de grasas y de leptina, hormona responsable del acumulo de grasas y de aumento de la sensación de hambre en el bebé.

 

6-    Es decir, que hay que tener mucho cuidado con la dieta de la madre durante la lactancia, para evitar condicionar las condiciones futuras de su hijo, ¿no?

Sí. Es fundamental la alimentación de la madre durante la lactancia si va a dar leche materna ya que su alimentación va a condicionar la composición nutritiva de su leche. Si esta está alterada nutricionalmente se aumenta el riesgo de que se presenten, a su vez, alteraciones a nivel genético en el bebé recién nacido y con gran capacidad de modificar estructuras inmaduras todavía, de tal modo que se expresen en enfermedades en la adolescencia.

 

7-    ¿Desde cuándo se conoce esté dato?

La dieta obesogénica o de cafetería no existía como tal, sino que fueron los científicos que estudian la obesidad y sus efectos en la salud de ratones de laboratorio los que hacia finales de la década de los 90 y principios del siglo XXI empezaron a crear una alimentación muy energética e hipercalórica basada en galletas, chocolates y patatas fritas que mezclaban y daban a los ratones en el laboratorio para estudiar los efectos en la salud del aumento de peso y obesidad. Fue entonces cuando descubrieron los efectos negativos de dicha dieta.

 

8-    ¿Entonces, incluso las madres delgadas, si durante la lactancia consumen esa dieta muy rica en energía y muy calórica, pueden contribuir a la futura obesidad de sus hijos?

Sí, ya que los efectos negativos sobre los niños/as se producen por la composición nutricional que tiene la leche materna y la sangre de la madre que practica esta dieta y no por el sobrepeso que puede ocasionar en las madres. Podríamos decir que no está relacionado con el peso de la madre.

 

9-    ¿Y por qué una madre que, habitualmente no elige este tipo de dieta, se decanta por ella? ¿sus condiciones físicas de madre lactante la empujan?

Se decanta porque los alimentos de esta dieta son atractivos, fáciles de conseguir y con cierta capacidad adictiva, ya que se sabe que los alimentos ultraprocesados, los azúcares, las harinas refinadas y las grasas saturadas tienen capacidad de activar los circuitos de recompensa en el cerebro que hacen que al consumir el alimento nos proporcione un bienestar psicológico temporal que hace que queramos volverlo a repetir. Además, la lactancia materna de por sí suele ser un estimulante del apetito en muchas mujeres. También está la sensación de premio que se da una madre al consumir estos alimentos en un periodo difícil y agotador como es los primeros meses de vida del bebé.

 

10- ¿Podemos concluir que los malos hábitos de la dieta, constituyen en si mismos una herencia muy negativa?

Sí. Los malos hábitos en la dieta de la madre pueden heredarse ya que, además de los cambios genéticos que puede producir en el bebé, también psicológicamente los malos hábitos en la casa, en la alimentación de la madre y el padre van a influir en que el niño/a adquiera esos malos hábitos (los herede psicológicamente ya que es el ambiente en que vive el bebé y que se vive en la casa).

 

 

11- ¿Cómo se puede evitar que la madre haga esa dieta, si el cuerpo se lo pide?

Informando a la madre de los riesgos sobre la salud del bebé si practica esta dieta durante la lactancia. Informarle por parte de ginecólogos/as y pediatras o médicos de familia, de las consecuencias negativas de su mala alimentación sobre la futura salud de su bebé. Consumiendo alimentos menos calóricos y más naturales pero atractivos. No comprando estos productos y/o evitando que estén presentes en la casa. Así como es muy importante una alimentación sana durante el embarazo, advertir a la madre de que debe mantener esos hábitos mientras esté lactando su bebé, y si puede ser, siempre, sobre todo, cuando el niño/a es pequeño.

 

12- ¿A todos los niños les influye por igual ese tipo de dieta en su madre lactante?

 

Según los estudios podría afectar a todos los niños/as de madres que consuman esta dieta durante el embarazo y lactancia. Esta dieta induce la predisposición para desarrollar enfermedades en la adolescencia, pero luego entran en juego otros factores para que sea una realidad la aparición de enfermedades en la adolescencia y vida adulta por parte de los ñiños/as, pero todos podrían ser susceptibles de padecerlas.

 

13- Y si se ha producido ya, ¿qué se puede hacer para corregir el error en los niños?

Influyendo en sus estilos de vida y su alimentación. Podemos evitar que se desarrollen estos problemas dando una alimentación muy sana a estos niños/as, inculcándole la importancia del ejercicio físico y el deporte; dando ejemplo los padres de una vida sana con una alimentación equilibrada, actividad física, no consumo de tabaco y alcohol. Evitando el sobrepeso en los padres y intentar evitarlo en los hijos/as.

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