Menu
Menu

«Los refrescos sin azúcar nutricionalmente no aportan nada, solo agua carbonatada, aromas y edulcorantes»

Publicado en el suplemento de salud de La Razón

 

Pablo Zumaquero, Dietista-Nutricionista y Tecnólogo de Alimentos. Vocal de intrusismo en @CODINUCyL. Profesor. Especialista en obesidad, patologías digestivas y endocrinas.

¿Es verdad que los refrescos sin azúcar engordan igual que los otros?

No, los refrescos sin azúcar, por ley, no llevan azúcar (4kcal/gramo) sino edulcorantes acalóricos en la mayoría de sus versiones. Estos por definición no aportan calorías, por lo que no “engordarían” igual. Otra cosa es que al ser tan dulces alteren la percepción del sabor dulce y la gente acabe tomando menos fruta por ejemplo porque le parezca menos dulce. O que escalonar el dulce y el salado comiendo posiblemente haga que comas más comida. O que en algunas situación alteren a los microorganismos de nuestros intestinos (aunque esto no lo tenemos muy seguro que sea un problema grave)

 

En cualquier caso, son productos que nutricionalmente no aportan absolutamente nada, ¿no?

Absolutamente nada, sólo agua carbonatada, aromas y edulcorantes que, a pesar de que no se ha demostrado que sean dañinos, tampoco hemos visto que sean saludables per se.

 

Pero ¿sirven al menos para engañar al estómago? ¿Es decir, si te tomas un refresco edulcorado, con menos calorías, no te sacia más que un vaso de agua?

No te sacia más que un vaso de agua. Los líquidos sacian poco, ya que pasan por el estómago muy rápidamente. Quizás el gas tenga algo más de efecto, pero es temporal y muy corto, no es significativo. Siempre es mejor tomar agua, la gente toma poca agua en comparación con otros líquidos y bebidas.

 

Lo que si sucede muchas veces es que se produce el efecto halo, ese que hace que promediemos y pensemos que si tomamos un refresco sin azúcar nos podemos tomar a cambio una hamburguesa, ¿no?

Esto sí que hemos visto que puede pasar. El hecho de hacer algo que parece saludable nos hace permitirnos otras cosas menos saludables. También pasa con otros reclamos como natural, casero o artesano. Todo lo que haga parecer al producto que es saludable aumenta el consumo del mismo porque les perdemos el respeto. Conozco a gente enganchada a los refrescos edulcorados (y normales) de 2 litros diarios y que si no lo tienen en casa se ponen nerviosos. Esto lo veo en consulta, es real y lo veo bastante, esa relación de dependencia no es sana.

 

Más allá de las calorías y la obesidad, hay quien dice que los edulcorantes son tan malos como el azúcar o más ¿es cierto?

No, esto no es cierto y tenemos suficiente información para saber que no son igual de malos. Siempre entendiendo el abuso de ambos productos y no un consumo razonable. No es lo mismo consumir poco azúcar que mucho azúcar igual que no es lo mismo consumir poco edulcorante que mucho edulcorante. Pero si es peor un exceso de azúcar o de edulcorante, en la actualidad, creemos que es peor el exceso de azúcar.

 

Pero los refrescos sin light o sin azúcar, tienen además otros elementos, que tampoco nos convienen como el sodio, que puede llevar a padecer algún trastorno cardiovascular, daña el esmalte y pueden provocar un síndrome metabólico que aumentaría las probabilidades de padecer diabetes tipo 2 y grasa abdominal, ¿no?

La cantidad de sodio que consumimos con estos refrescos es irrisoria. El sodio que consumen los españoles viene principalmente de otros productos procesados como pan, embutidos, snacks, pizzas, hamburguesas, sopas, queso… no en estos refrescos. Y mucho menos de la sal que echas en unas lentejas, eso sí que no debería preocuparnos.

 

¿También contienen ácido fosfórico, cafeína, edulcorantes y benzoato de potasio?

De los edulcorantes ya hemos hablado. Del benzoato o el ácido fosfórico sólo decir que son de uso seguro, como conservante el primero y regulador de la acidez el segundo, no tienen problema. La cafeína, a menos que esté contraindicada en situaciones especiales o enfermedades no hemos visto que su consumo cause ningún problema.

Se dice que ese benzoato de potasio combinado con vitamina C, luz y calor s puede transformar en una sustancia cancerígena que es el benceno… ¿Es verdad?

Cualquier aditivo presente en un alimento ha de cumplir unos requisitos. El primero es que ha de ser seguro. Que en algunos estudios se observe algún problema no se puede extrapolar a la cantidad que se añade a un alimento, para echarlo al alimento la cantidad debe ser mucho menor (pero mucho mucho menor) de la que causó el problema en el estudio, así que a día de hoy, son seguros.

 

Entonces ¿qué hay de cierto en que los refrescos cero son cancerígenos?

Nada, no hay nada cierto en esa afirmación, algo que no sucede con los refrescos azucarados, donde sí que hemos visto relación entre su consumo y algunos cánceres.

 

Y es verdad que el aspartamo (utilizado como edulcorante en muchos refrescos light) puede convertirse en ácido fórmico y causar esclerosis múltiple, lupus, vértigo, pérdida de visión y no sé cuántas cosas más?

Repito. La cantidad de aspartamo que consumimos ha de ser mucho menor de la que puede causar un daño. Tras esta aclaración decir que no, el ácido fórmico no es causa directa de esclerosis múltiple y esas otras enfermedades.

 

¿Y de qué depende que eso suceda?

Son enfermedades que tienen muchas causas distintas o que ni siquiera conocemos las causas exactas, sino factores de riesgo que aumentan la probabilidad de tenerlas. Es algo muy complejo como para culpar a un solo factor. Y desde luego, el consumo de aspartamo no tiene relación directa con el origen de esas enfermedades de manera causal y obvia o ya llevaría retirado del mercado años.

 

Sé que no son recomendables, pero de tomarlos ¿cuántos se deberían tomar, como mucho al día?

Cuantos menos mejor, y si se puede ninguno. No son alimentos nutritivos y desplazan muchas veces a los que sí lo son. Es mil veces mejor beber agua. Pero de ahí a creer que tomar un par de ellos a la semana te van a matar hay un mundo. No son peligrosos.

 

¿Y tomando esa cantidad suponen algo malo para nuestra salud?

En absoluto, al menos a día de hoy, pensamos que en una cantidad moderada como uno a la semana pueda causar un problema. Es más, incluso en gente que consumo muchísimos más no hemos visto que cause con evidencia un problema de salud.

Back to Blog

Deja un comentario

Back to Blog