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«Una recomendación juiciosa sería cocinar sin sal y, al servir el plato, añadir un pequeño toque»

Publicado en el suplemento de salud de La Razón

Gema Godoy, Médico Especialista en Endocrinología y Nutrición.

¿Cuánta sal debe tomar un ser humano sano y normal a diario?

Según las últimas guías de la salud realizada por la OMS se recomienda una reducción en la ingesta de sal para reducir la tensión arterial y el riesgo de enfermedad cardiovascular, accidentes cerebrovasculares y enfermedad coronaria en adultos a menos de dos gramos del sodio al día (lo que es equivalente a 5 gramos de sal de mesa).

Estas recomendaciones se aplican a todos los sujetos con o sin hipertensión (incluido embarazadas y mujeres lactantes) excepto a aquellos sujetos con determinadas enfermedades o que están tomando alguna medicación que pueda causar hiponatremia o que están siguiendo algún tipo de dieta (como por ejemplo las dietas hiperproteicas) que requieren un aumento de la sal en su alimentación puntualmente.

Las recomendaciones para población pediátrica entre 2 y 15 años de edad son incluso una menor ingesta, no debiendo sobrepasar tres o cuatro gramos de sal al día y hasta los dos años de edad no se recomienda añadir sal a las comidas.

 

¿Por qué consumimos más sal de la que deberíamos?

Hay que considerar el consumo de sal como parte de los hábitos de una población y el contexto cultural en el que se desarrollan. Las poblaciones asiáticas usan mucha salsa de soja, por ejemplo, y las sociedades industrializadas están abandonado la dieta mediterránea -originalmente más saludable- por comidas procesadas, por falta de tiempo para cocinar.

 

Algunos médicos aseguran que los saleros deberían estar prohibidos en las mesas…

Estoy de acuerdo, aunque existe mucha resistencia por parte de la población. Una recomendación juiciosa sería cocinar sin sal y en el último momento añadir un pequeño toque a la hora de servir el plato de forma individual.

 

¿Podríamos prescindir por completo de la sal que añadimos a los alimentos sin ningún perjuicio para nuestra salud?

Parte del cloruro sódico se puede encontrar de forma natural en la leche, la carne o el marisco. Se puede afirmar que en individuos sanos que no estén tomando medicación el retirar la sal por completo no conlleva ningún efecto adverso sobre los lípidos plasmáticos, niveles de catecolaminas o función renal según concluye la OMS.

 

¿Cuál es el principal riesgo que conlleva un consumo de sal excesivo?

Se asocia con un aumento de la tensión arterial, que se asocia a su vez con enfermedades cardiovasculares y enfermedades cerebrovasculares de forma indirecta.

 

¿Son muchos los alimentos procesados que contienen más sal de la que sería recomendable?

La sal se encuentra en grandes cantidades en las comidas procesadas como pan, galletas carnes procesadas y snacks así como en los condimentos y salsas (salsa de soja o salsas de pescado) así que una dieta alta en comida procesada y baja en fruta y verduras es a menudo alta en sodio. Se estima que la cantidad mínima necesaria para que el cuerpo humano funcione correctamente en 200 a 500 miligramos al día por lo que estamos ingiriendo sodio muy por encima de nuestras necesidades.

 

¿Cómo podemos contrarrestar el exceso de sal de algunos alimentos procesados que forman parte de nuestra dieta habitual?

Evidentemente eliminando los procesados de la dieta en la medida de lo posible. Cuidado con los alimentos etiquetados como “contenido reducido en sodio” porque son aquellos que tienen un 25 por ciento menos de sal que sus homólogos originales y si estos tienen un contenido inicial muy alto en sodio el alimento etiquetado cómo reducido sigue siendo alto en sodio. En la cocina aconsejo utilizar hierbas aromáticas en el cocinado de los alimentos especialmente romero que da mucho sabor y además tiene efecto anticáncer.

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