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«En los estudios sobre omega 7 no hay resultados consistentes sobre sus bondades»

Publicado en el suplemento de salud de La Razón

Laia Pérez, Dietista – Nutricionista Centro de Nutrición Júlia Farré, www.centrojuliafarre.es

 

¿Qué es el Omega 7?

Los ácidos grasos omega 7 son un grupo reducido de  ácidos grasos monoinsaturados. De estos últimos, el más consumido es el omega 9 o ácido oleico, presente sobretodo en el aceite de oliva y el aguacate, presentes en grandes cantidades en nuestra alimentación, a diferencia de los omega 7, motivo por el cual nos pueden sonar bien poco. Y sí, hablo de los omega 7 en plural porqué es un grupo, no un solo ácido graso. No obstante, entre ellos, el más estudiado y conocido es el palmitoleico al que se le ha acabado reduciendo el nombre a omega 7.

¿Para qué sirve?

En general, las grasas actúan como reserva de energía, aislante térmico, facilitan la absorción y transporte de vitaminas liposolubles (vitamina A, E, K, D) en nuestro cuerpo; y cumplen funciones estructurales, inmunológicas y mediadoras de la inflamación. En concreto, el ácido palmitoleico forma parte mayoritariamente de las estructuras de la piel y mucosas del cuerpo (oral, lagrimal, gástrica, urogenital) y en ellas ayuda a proteger, nutrir e hidratar desempeñando funciones antiinflamatorias, antioxidantes, y analgésicas.

¿Qué alimentos lo contienen?

Quizás los omega 7 han recibido poca atención también ya que no son esenciales, es decir, el cuerpo los puede fabricar (a diferencia por ejemplo de los omega 3 o 6) y por lo tanto, no es estrictamente necesario que sean ingeridos. Esto son buenas noticias ya que las fuentes alimentarias de ácido palmitoleico son limitadas, entre ellas encontramos las nueces de macadamia, las algas verdeazules, el aceite de espino amarillo extraído de las semillas o bayas de la planta; y en algunos pescados grasos o aceites de pescados (anchoas, salmón, aceite de hígado de bacalao).

¿Por qué se le conoce tampoco si tiene 20 veces más vitamina C que la naranja? 

Creo que esta pregunta puede ocasionar confusión. Realmente no es que el omega 7 tenga mucha vitamina C, lo que realmente tiene mucha vitamina C es la baya del espino amarillo. No obstante, no es habitual que ésta se consuma, y como se ha comentado, lo que se usa para elaborar los suplementos es el aceite de esta baya. La vitamina C es una vitamina soluble en agua, y no soluble en grasas; por lo tanto, en la extracción del aceite de esta baya difícilmente se “arrastrará” la vitamina C.

Ojo seco, atrofia vaginal, prevención cardiovascular, antiinflamatorio… parece la panacea, pero, ¿realmente lo es? 

Realmente existen estudios sobre todos estos efectos del ácido palmitoleico, todos ellos parecen prometedores, incluso se le atribuyen más efectos de los  mencionados en la pregunta, como por ejemplo: mejorar la sensibilidad a la insulina. Pero tal y como especifico, “prometedores”, porqué es necesaria mucha más evidencia. La gran mayoría de estudios son de baja calidad, o están realizados en modelos animales o in vitro.

¿Cuánto hay que tomar para que se noten todas estas bondades?

Por ejemplo, un estudio que demuestra una reducción de proteína C reactiva (relacionada con la inflamación), reducción de triglicéridos, colesterol LDL y aumento del colesterol HDL está realizado en personas que reciben 220mg de omega 7 durante 30 días. Por otro lado, estudios relacionados con afecciones de la piel lo aplican de forma tópica. Otros datos hablan de 500mg a 1g diario. No obstante, no hay resultados consistentes y la industria elabora suplementos con concentraciones muy variadas de omega

¿Y lo puede tomar cualquiera y a cualquier edad? 

Existen estudios realizados en niños, por ejemplo uno que evalúa los efectos del ácido palmitoleico en estomatitis ulcerativa y del que no se relatan efectos secundarios. No obstante, la falta de evidencia por el momento no permite esclarecer su seguridad ni las dosis aconsejadas.

¿Tiene alguna contraindicación?

Como se ha comentado, la falta de estudios no permite esclarecer aún su seguridad ni dosis necesarias. Sí se ha relatado algunos casos de diarreas con su consumo excesivo.

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