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PRENSA · Artículos · La Gaceta de Salamanca

Buceando en las redes

Estamos en agosto y además de ponerme las gafas plásticas para lanzarme a ver los pececitos de colores en el mar –es lo que tiene la transparencia de las aguas baleares-, ando con otro tipo de lentes para no perderme el desquicie de las redes. …seguir leyendo

¿Turismo a cualquier precio?

España se debate entre el amor y el odio al turismo. El mismo sector al que tanto le debe nuestro país y que, según los políticos, ha sido y sigue siendo el potenciador de la salida de la crisis, empieza a agobiar a algunos españoles. …seguir leyendo

La edad

Hace unos días, una mujer muy espectacular de la vida social española, imprescindible en cualquier sarao desde hace una década, celebraba su cumpleaños. No daré más pistas, por respeto a su opción, pero sí diré que, de un plumazo, se quitó diez años, de los que, durante  los anteriores diez, no solo parecía sentirse orgullosa sino además, presumir. …seguir leyendo

Serenidad

Hoy un amigo de años me ha asegurado sentirse sereno. Después de confesarme que un amor fú le arrancó de casa durante más de un año y que acababa de volver con el rabo entre las piernas, como un can culpable, me ha hablado de la serenidad y de estar donde hay que estar. …seguir leyendo

“Con o sin gluten”

No se si unas hostias sin gluten son menos hostias, pero parece que sí, porque el Papa ha llamado la atención a los sacerdotes que, por ahorrarse unos eurillos, deciden pedirlas por Internet incluso a la mismísima China. “El pan debe ser pan y el vino debe ser vino” ha dicho el pontífice. …seguir leyendo

Politicamente correcto

Hace muchos años, una de las mujeres a las que más quiero y admiro en el planeta, Nativel Preciado, que opina como nadie, con un sentido común y una sensatez dignas de alabanza me dijo “estoy harta de opinar”. Yo creo que no lo decía del todo en serio porque, entonces, aún no habíamos llegado a un momento como el actual, donde opinar se ha vuelto una tortura, no por lo que se tenga que decir, sino porque cada vez se pueden decir menos cosas. …seguir leyendo

Declaraciones, inspecciones y todo lo demás

Hace ya un tiempo considerable Hacienda cambió las reglas del juego y decidió que ya nadie podía facturar a través de sociedades –aunque se tuviera un par de empleado o tres-, si el trabajo principal lo desarrollaba uno mismo, y que eso de tener las oficinas en casa –por más que se trabajara allí- no era más que una tapadera. …seguir leyendo

Macron, perfecto en política, pero…

No sé si Macron es el hombre perfecto, pero lo parece. Y no solo por esa pinta de chico reluciente, europeista, de razonable optimismo y enorme amor a su país, sino también porque, según su madre, “Laetitia Casta podría desnudarse delante de él y no pasaría nada”. …seguir leyendo

Esto no te lo esperabas, Donald.

Hablo de Trump, claro. Y no precisamente del supuesto romance de su mujer -la tan admirada como denostada Melania-  con un jefe de seguridad de Tiffany, sino de un asunto que creo que debe importarle mucho más.

Sí,  porque parece que ahora va a a tener que enfrentarse a una demanda por aceptar pagos de gobiernos extranjeros. …seguir leyendo

Atrapados, sin salida.

 

Les rogué a mis chicos que no fueran a Cardiff a ver al Madrid, pese a que les hubieran correspondido por sorteo las entradas y estuviesen deseando hacerlo. De haberlo hecho hubieran tenido que quedarse en Londres y esa ciudad maravillosa, donde yo viví y trabajé durante años y a la que pertenecen algunos de mis más dorados recuerdos, está maldita. …seguir leyendo