Menu
Menu

Uriarte

Desconozco si un obispo (emérito o no )puede hacer declaraciones personales sobre cualquier asunto, pero espero y deseo que las que ha realizado Uriarte sobre las víctimas del terrorismo, no sean las opiniones de la Iglesia. Y si no lo son, resulta que, el tal Uriarte, está utilizando su plataforma de representante de la Iglesia para hacerse escuchar personalmente y para ofrecer sus criterios particulares, sin quitarse el alzacuellos. Independientemente de que yo crea que este señor parece más cercano a ETA que a sus víctimas, es que pienso que no se debería poder utilizar un “cargo” para lo que a uno le de la gana. Y menos uno de la Iglesia. Y esto es lo que parece hacer este hombre, que no solo habla de ETA como una “organización violenta” , en vez de una organización terrorista, sino que además anima al Gobierno a que contacte con ella. Yo no se en calidad de qué ofrece esos “sabios” consejos el Sr. Uriarte, pero sí se que, más allá de que la abolición de la doctrina Parot tuviera que llevarse a cabo por cuestiones de legalidad, lo que está claro es que el hecho de que a los criminales de toda índole les cueste tan poco matar debería parecerle poco cristiano a este hombre, si es que entre su doctrina incorpora la de Jesucristo. La verdad es que su actitud para con las víctimas y su dolor, después de regocijarse de la abolición de la doctrina Parot, resulta bastante poco cristiana. No es el primer representante de la iglesia que se comporta de esta manera. Ya el anterior obispo de San Sebastián, José María Setien, llegaba incluso a negarse a celebrar funerales por las víctimas, mientras resaltaba el sufrimiento de los familiares de los presos de ETA, por tener que desplazarse para visitar a los condenados. Estos gestos de mala Iglesia, así como los de quienes intentan relacionar a las víctimas con una ideología determinada, cuando todos sabemos que ETA ha matado a personas de muy distintos pensamientos y ha sembrado el terror en toda la sociedad, contribuyen a que haya quien casi las culpabilice a ellas, que no han cometido ningún crimen, pero que  sí están condenadas al dolor para siempre. Dicho todo esto, solo me quedaría añadir un “cállese, Sr. Uriarte” y una petición a la Iglesia: que controle lo que dicen sus representantes sobre las víctimas y los terroristas, no vaya ser que parezca que lo hacen en su nombre…

La Gaceta de Salamanca

Back to Blog

Leave a reply

Back to Blog