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“Los niños aprenden por imitación”

Dr. Antonio José Dominguez Pérez. Especialista del Área de Pediatria del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

– ¿Marcar los hábitos nutricionales en familia es muy importante para una vida saludable?
– Por supuesto, desde que introducimos en el niño la alimentación complementaria, es decir, todo aquel alimento distinto a la leche, éste debe ser partícipe en las distintas comidas de los padres, y que éstos participen de forma activa en que su hijo/a adquiera unos hábitos nutricionales saludables.

– Se dice que los niños son imitadores puros: si los padres comen fruta y verdura ellos lo harán, si hacen ejercicio ellos también ¿Es cierto?
– Efectivamente, los niños desde que nacen son “esponjas”, aprenden por imitación, por tanto los padres deben ser el ejemplo a seguir por sus hijos en todos los aspectos de su vida, incluidos una alimentación variada y equilibrada, y ejercicio regular.

– ¿Hay pautas determinadas que una familia debería seguir obligatoriamente para establecer hábitos saludables?
– La principal pauta es comer sano, una dieta rica en cereales, arroz, pasta, fruta y verduras; evitar azúcares refinados presentes en bollería, snacks,… y tomar agua como bebida principal. Además debe haber un descanso nocturno adecuado, y practicar al menos 30 minutos al día de ejercicio.

– ¿Es aconsejable que los niños coman con los padres, para fomentar esos hábitos saludables?
– Sí, deben comer en familia, con la televisión apagada, hablando con tranquilidad, que nada altere este momento de unión familiar. No regañar al niño, sino estimularlo de forma positiva en todo momento.

– Y si los niños, por ejemplo, se resisten a comer fruta y verdura ¿cuál es la estrategia a seguir?
– Intentar que tome macedonia de frutas con yogurt, hacer juegos donde al niño se le premie si va probando nuevos alimentos, que tengan buena presentación y sabor… Desde el año de vida aprox. Antes de las comidas principales, al niño se le deben ir dando los distintos alimentos para que los explore, con el tacto, la vista y el gusto; de esta forma evitamos las aversiones alimentarias.

– El ejercicio también es fundamental para una vida sana, ¿también debería practicarse en familia?
– Para un niño siempre será mucho más fácil y cómodo hacer ejercicio con sus padres o hermanos, hay que plantearlo como una motivación extra para que nuestro cuerpo se sienta mejor.

– Si hacer ejercicio y comer bien es imprescindible, también lo es beber bien ¿deberían concienciarse los padres de que bebidas son mejores y peores para sus hijos?
– Sin ninguna duda, en la edad pediátrica el niño debe beber agua principalmente, además de leche, necesaria para una correcta mineralización ósea. El resto de bebidas tienen azúcares que a largo plazo pueden tener algunos efectos negativos, como riesgo de obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular… Lo digo, sobre todo, porque a muchos les da igual elegir un refresco azucarado o uno light y porque siempre parece que nadie se atreve a decir que los zumos embotellados contienen más azúcar de la que sería deseable para los niños.

La Razón

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