Publicado en el suplemento de salud de La Razón
La doctora Clara Serrano Moreno es miembro del servicio de endocrinología y nutrición del Hospital Ruber Internacional
El fenómeno Ozempic está revolucionando las dietas, pero ¿existen suplementos naturales que funcionan como Ozempic, como la berberina?
Actualmente no existe ningún suplemento natural que reproduzca los efectos de medicamentos como la semaglutida (Ozempic, Wegovy) o la tirzepatida. Estos fármacos han sido desarrollados específicamente para actuar sobre mecanismos hormonales muy concretos que regulan el apetito, la saciedad y el metabolismo. La berberina se ha popularizado en redes sociales bajo la etiqueta de «Ozempic natural», pero esa comparación es científicamente incorrecta. Es cierto que algunos estudios muestran que puede mejorar modestamente la glucosa en sangre, la sensibilidad a la insulina y algunos parámetros metabólicos, pero su efecto sobre la pérdida de peso es pequeño y muy inferior al de los agonistas del receptor GLP-1.
¿Qué dosis es necesaria de este suplemento para que haga algún efecto y cuáles son sus efectos secundarios o contraindicaciones?
La dosis más estudiada de berberina suele situarse entre 900 y 1.500 mg al día, repartidos en dos o tres tomas con las comidas. Sin embargo, que sea un producto de origen natural no significa que esté libre de riesgos. Los efectos secundarios más frecuentes son digestivos: náuseas, diarrea, estreñimiento, gases o dolor abdominal. Además, puede interactuar con numerosos medicamentos porque afecta a enzimas hepáticas responsables de metabolizar fármacos. Esto es especialmente importante en personas que toman tratamientos para la diabetes, anticoagulantes, inmunosupresores o determinados fármacos cardiovasculares.
¿Combinar desayunos ricos en proteínas con ejercicio físico frecuente y suplementos como el inositol y el vinagre de sidra de manzana también puede ser una opción a esos pinchazos mágicos para adelgazar?
Los agonistas del receptor de GLP1 son herramientas muy eficaces para perder peso, pero funcionan mejor cuando se acompañan de cambios en el estilo de vida. Cualquier pérdida de peso intencionada, con o sin fármacos, debe acompañarse de dieta adecuada y ejercicio físico para prevenir la pérdida de masa muscular. Respecto a suplementos como el inositol, existe evidencia razonable de beneficio en mujeres con síndrome de ovario poliquístico y resistencia a la insulina, aunque su efecto adelgazante suele ser modesto. En cuanto al vinagre de sidra de manzana, algunos estudios sugieren que puede disminuir ligeramente los picos de glucosa tras las comidas y aumentar algo la sensación de saciedad, pero los efectos sobre el peso son pequeños y están lejos de los obtenidos con los fármacos modernos para la obesidad.
Tanto para la primera opción como para la segunda, aunque estemos hablando de suplementos naturales, ¿tenemos que consultar al médico?
Sí, especialmente si existe alguna enfermedad o se toman medicamentos. Uno de los mayores errores actuales es pensar que «natural» significa «seguro». De hecho, muchos suplementos llegan al mercado con menos controles y menos evidencia científica que los medicamentos. Además, algunas personas pueden retrasar diagnósticos o tratamientos eficaces confiando exclusivamente en productos que prometen resultados extraordinarios.
También se habla del té verde, pero ahora resulta que parece tener muchos riesgos y efectos secundarios. ¿Es cierto?
Hay que diferenciar entre tomar té verde como bebida y consumir extractos concentrados en cápsulas. Beber varias tazas de té verde al día suele ser seguro para la mayoría de las personas y puede aportar beneficios cardiovasculares y metabólicos modestos. La preocupación surge con algunos extractos concentrados utilizados en suplementos para adelgazar. En dosis elevadas se han descrito casos de toxicidad hepática, algunos de ellos graves aunque infrecuentes. Por tanto, el problema no suele ser la taza de té tradicional, sino el uso indiscriminado de extractos altamente concentrados con fines adelgazantes.
En cualquier caso, no hay ningún suplemento que llegue a los efectos de los medicamentos para adelgazar, ¿no?
Correcto. A día de hoy, ningún suplemento nutricional ha demostrado en ensayos clínicos rigurosos una eficacia comparable a la de los medicamentos aprobados para el tratamiento de la obesidad. Esto no significa que los suplementos sean inútiles. Algunos pueden ayudar modestamente en determinados contextos, pero la magnitud del efecto es completamente diferente.
Pero esa dieta saciante con proteínas magras, fibra de calidad, berberina y té verde, además de comer despacio y dormir, ¿puede ser incluso mejor a la larga, de cara a un adelgazamiento más saludable y sin pérdida de músculo?
Los hábitos saludables son la base del tratamiento a largo plazo. Una dieta rica en proteínas y fibra, junto con ejercicio y buen descanso, ayuda a perder grasa preservando músculo. Sin embargo, no hay que plantear hábitos y medicamentos como opciones excluyentes: en muchos pacientes, la combinación de ambos ofrece los mejores resultados. El objetivo no es solo perder peso, sino mantenerlo de forma saludable.
¿Y en cuanto alimentos? ¿Hay alguno que estimule la hormona GLP1, reduzca la grelina y ayude a frenar el apetito, ralentice la digestión y mantenga la masa muscular?
No existen alimentos capaces de reproducir el efecto GLP-1, pero algunos pueden potenciar las señales naturales de saciedad. Los alimentos ricos en proteínas (huevos, pescado, legumbres, lácteos) fibra (frutas, verduras y legumbres) y grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos y aguacate), favorecen la liberación de hormonas como el GLP-1, reducen el hambre y ralentizan la digestión. Además, una adecuada ingesta de proteínas es clave para preservar la masa muscular durante la pérdida de peso.
