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PRENSA · Artículos · La Razón · Sociedad

¿Somos solidarios?

Una imagina a esos niños desnutridos, de ojos inmensos fuera de sus cuencas y costillas pegadas a la piel, revisando  las basuras de los supermercados europeos, repletos de pan, chocolate, fresas, quesos y hasta chuches, con el mismo entusiasmo con el que  los niños de “Charlie y la fábrica de chocolate” recorrían aquel paraíso de dulces descrito en el cuento de Roahl Dahl.
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Cadenas

Siempre he aborrecido esas cadenas obligatorias que te prometen una recompensa si las sigues haciendo esto o aquello y re enviándoselas a este o a aquel y te amenazan con un castigo si te olvidas de ellas y las rompes. Jamás he continuado ninguna, ni pienso hacerlo, aún a riesgo de que se vuelva a rreinstaurar el infierno y me toque abrasarme entre sus llamas.. ...seguir leyendo

Durmiendo con su enemigo

La última víctima de la violencia de género tenía 65 años. Su marido y presunto agresor (qué gracia me hace esto de presunto) tenía 76. ¿Qué puede llevar a una persona sin antecedentes a cometer un primer acto de violencia contra su pareja a una edad tan avanzada? ...seguir leyendo

Mujeres esclavas

Hace mucho tiempo  que dejé de pronunciar la palabra puta. Fue después de conocer la historia de una chica colombiana que tras muchos años de infierno consiguió abandonar su condición de esclava sexual. Su historia, la misma que la de tantas otras mujeres, pasaba por un engaño. ...seguir leyendo

Un pájaro azul

Si alguien me vuelve a venir con el cuento de que la felicidad es un pájaro azul, le arreo un mandoble de aquellos, en toda la boca y luego que me llamen violenta. La felicidad  puede ser azul o verde,  o no ser de colores. ...seguir leyendo

Alevosía pero no ensañamiento

En qué parcela del cerebro se encuentran los instintos violentos, incluso asesinos, es algo que desconocemos. Como también, si la formula de acabar con tanto hijo de su madre que atiende a sus carencias convirtiéndose en monstruo es la de meterlos en la cárcel –de la que salen, no lo olvidemos, casi siempre antes de lo previsto, y donde la redención es difícil-, o si lo que convendría es trepanarles el cráneo para ver dónde está esa oscuridad que les lleva a matar a sangre fría y con una saña tan terrible que invita a pensar en la maldad del ser humano. ...seguir leyendo

¿Buenas relaciones?

Ayer, cuando veía las lágrimas de rabia e impotencia de Juan Bolivar, el único espeleólogo superviviente de los tres españoles que quedaron atrapados en Marruecos, no pensé siquiera en si los accidentados hubieran debido elegir otro lugar más seguro para practicar un deporte de riesgo o si incluso un guía oficial en vez de uno no oficial, como el que contrataron, habría servido para que no hubiese víctimas mortales. ...seguir leyendo

Ya no nos mata 


Eran las seis de la mañana. El despertador estaba a punto de sonar, pero ella se despertó sola. En realidad, casi no había dormido. Esa mañana, podría cambiar su vida. En apenas un par de horas sabría si todos sus temores eran fundados, si la maldita genética había hecho una de las suyas y si seguiría el patrón familiar… Sabría si el cáncer de mama que le habían extirpado, se había vuelto a reproducir o no. 
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Otra mirada

Creo que nadie sabe cómo miran ni que ven los chicos con Síndrome de Down hasta que conviven con uno. Su llegada, a menudo inesperada y nunca del todo bien recibida, suele cambiar las percepciones de las familias en tan poco tiempo, que resulta sorprendente escuchar las declaraciones de padres y hermanos el día del nacimiento y luego a los pocos años. ...seguir leyendo

Credos prohibidos

Dirán ustedes que me falta cintura, pero en estos tiempos de terrorismo yihadista, degollamientos televisados y brutalidad impulsada por esta religión, no consigo ver con simpatía a sus fieles. Se, cómo no, que entre los musulmanes los hay buenos y malos, como en todas las religiones, pero tengo la sensación de que la suya, no les permite ni avanzar, ni cumplir con las normas de las Constituciones del mundo moderno. ...seguir leyendo