María Rosa Casa
– Nutricionista, consultora macrobiótica y directora de «Escuela de Vida» –
-¿Cuántos tipos de azúcares hay?
-Desde el punto de vista de la metabolización del cuerpo hay dos tipos, los monosacáridos, que están compuestos por una sola molécula de glucosa y los polisacáridos que están formados por una cadena larga de moléculas de glucosa. El monosacárido, que sería un azúcar simple, una sacarosa, lo que nosotros llamamos azúcar de mesa, no puede llegar a ser metabolizado en el aparato digestivo.
-¿El azúcar convencional tiene algún aspecto saludable?
-En realidad no tiene ninguna ventaja. La única que tendría es aumentar los niveles de glucosa en sangre de manera instantánea. Esto es algo que podemos necesitar si no ingerimos suficiente comida con polisacáridos, con glúcidos de cadena lenta, pero supone un desgaste tremendo, porque la sacarosa sube los niveles de azúcar, pero no a través de un proceso metabólico, sino que obliga a trabajar al páncreas, a generar insulina. Esta insulina produce una subida alta y luego una bajada. Por eso, la mayor parte de las personas que no se alimentan bien tienen muchísimos picos de azúcar en sangre.
-Antes se decía que el azúcar proporcionaba energía…
-Pero sólo de manera instantánea y momentánea.
-¿Tiene tantos efectos perjudiciales como se le señalan actualmente?
-El azúcar afecta al sistema nervioso, a los riñones al corazón, influye en el aparato digestivo, en el hígado y desgasta el páncreas. Además, descalcifica los huesos. Pero, sobre todo, tiene un efecto negativo inmediato sobre el intestino.
-Será si se toma mucho azúcar, ¿no?
-Si somos honestos no es recomendable tomar ni un poco de esos azúcares rápidos.
-¿Por qué lo podemos sustituir?
-Fermentados de cereales, como son la melaza de arroz, de cebada o de trigo.
