Orio es un pueblecito pesquero de la costa guipuzcoana que, además de por sus estrechas calles adoquinadas, sus casitas bajas y sus ventanas protegidas por robustas contraventanas de madera, es conocido por su tradición remera. Pero Orio es también un restaurante que abrió hace poco más de un año en plena calle Fuencarral de Madrid impregnado de ese aroma a mar Cantábrico. Ni siquiera falta una gran trainera -como se llama en el Norte a las embarcaciones que compiten en las regatas- coronando desde el techo un local que tiene como absoluta protagonista una espectacular barra repleta de ‘pintxos’. Todo un homenaje gastronómico a la parte vieja donostiarra con cerca de setenta y dos delicatesen en miniatura, tanto frías como calientes, que pueden saborearse por menos de dos euros. ¿Los más solicitados? Los clásicos: las llamadas ‘gildas’ (sencilla pero sabrosa combinación de aceituna, guindilla y anchoa del Cantábrico) y el tradicional pastel de chatka. Pero también hay sitio para propuestas más innovadoras como las brochetas de mozzarella con tomate deshidratado o las tartaletas de queso de cabra caramelizado con menta. La carta de vinos también está ligada a la cultura gastronómica del País Vasco y tiene al txakoli –un vino blanco de la tierra- como estrella indiscutible, aunque también tienen sorpresas como algún interesante vino argentino.
Lee el artículo completo enEl Blog de la Guía del Ocio
Back to Blog

Comments
Qué buena pinta tiene… Se agradece encontrar estos tesoros en Madrid. Yo soy fan de la gastronomía vasca y siempre que puedo me escapo al norte para disfrutar de unos buenos pintxos, vino, quesos, etc. Eso sí, también suelo comprar productos típicos del País Vasco online, ya que la materia prima es excelente.
Un saludo
Rosa