Leo en The Financial Times un artículo gracioso, en el que Vanessa Friedman repasa la indumentaria de Barack Obama y Mitt Romney en los debates. «dos hombres: los dos con trajes oscuros, camisas blancas, una pequeña bandera a modo de pin, uno con la corbata roja y otro con la corbata azul. Una semana después, los mismos hombres, trajes oscuros , camisas blancas, una pequeña bandera a modo de pin uno con la corbata azul y el otro con la corbata roja». En realidad, la vestimenta poco tiene que ver con el discurso. Como tampoco los accesorios (ese reloj Tag Heuer que ¡ambos! Llevan igual). Pero lo cierto es que, teniendo en cuenta que los asesores de imagen y más en EEUU lo miden todo, la realidad es que ambos van tan parecidos, que podrían resultar intercambiables. ¿También en el discurso? Pues probablemente eso es lo que sucede cada vez más, dependiendo de lo cerca o lo lejos que se esté del poder. Y me explico. ¿Hay alguien que no recuerde como despotricaron Felipe González y los suyos contra la entrada de España en la OTAN, gracias a la buena gestión
Lea el artículo completo en La Gaceta de Salamanca
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