El eslogan de la manifestación de Barcelona es una de esas frases hechas que queda muy bien pintada en una pancarta, pero que tiene poco que ver con la realidad. ¿Quién no tiene miedo? ¿Hay alguien de verdad al que no le atemorice pensar que hay una banda activa de malvados distribuida por todo el mundo, que a lo único que temen es a su Dios y que son capaces de matar de manera indiscriminada e incluso de matarse para defender lo que ni su credo les exige? Todos tenemos miedo. Otra cosa es que tratemos de ser valientes y nos lo aguantemos. Pero si no lo tuviéramos seríamos unos inconscientes y puede que hasta nos olvidáramos de que nos toca no solo resistir y caminar con carteles en la mano, sino además encontrar la forma de combatir a toda esta legión de asesinos. Y está claro que, si queremos conseguir algo, tendremos tirar de nuestra historia compartida, de nuestros méritos en los distintos puntos de nuestra geografía, de reconocer lo que hace bien el otro y de poner en común con él lo que nosotros sabemos hacer bien, para poder tirar de la fortaleza de cada cual. Es decir, será tendremos que aprender a estar unidos. Hacer un frente común. Y me pregunto ¿cómo podremos lograrlo si ni siquiera en las manifestaciones pacifistas somos capaces de aprovechar nuestras diferencias y hay tantos que se empeñan en utilizarlas para hacer “publicidad” de otros asuntos que no tienen nada que ver con el sentido de la propia manifestación?
Entiendo que cada cual tiene derecho a ser lo que sea: monárquico, republicano, nacionalista o lo que le dé la gana…; pero debe elegir el momento para reivindicarlo. Las urnas, por supuesto, el parlamento, naturalmente, y la calle cuando sea el escenario elegido. Lo que no se puede es mezclar churras con merinas. En una manifestación en contra o favor del aborto, por ejemplo, en Barcelona o en Tombuctú, sería impensable y ridículo que se aprovechara para pitar al Jefe del Estado o para abanderar el nacionalismo, ¿no? Pues en una contra el terrorismo con mayor motivo. Más que nada porque lo que nos saca a la calle a todos, seamos como seamos y defendamos esto o aquello en otro ámbito, es el hacerle frente de verdad al miedo. ¿Cómo que no tenemos miedo? ¿Cómo no vamos a tenerlo si no somos capaces de caminar ni un solo día juntos contra él, concentrados en él y solo en él y olvidando todo lo demás?
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