Menu
Menu

«Mis tres protagonistas tienen esa osadía que las de la ingenuidad, la juventud, el desparpajo…»

Publicado en La Razón

MARIA DUEÑAS, escritora. Autora de “Las hijas del capitán” (Planeta)

Nueve años después de la aparición en el mercado editorial de “El tiempo entre costuras” María Dueñas, su autora, se ha convertido en la escritora española más vendida de su tiempo. Tras sus otros dos títulos, “Misión Olvido” y “La templanza”, igualmente exitosos, María ha vuelto a reventar el panorama literario español con su nueva obra “Las Hijas del capitán”(Planeta), con la que nos transporta al Nueva York de la inmigración española de 1930, de la mano de tres hermanas malagueñas, que deciden transformar la casa de comidas familiar, “El capitán”, en un night club. Una historia que le obligo a estar firmando ¡siete horas! en Sant Jordi, en Barcelona, y otras tantas en Madrid, en la Feria del libro. Supongo que el “sacrificio” merece la pena, cuando luego se comprueba que la novela encabeza todas las listas de los libros más vendidos… “Es una alegría siempre encontrarse con los lectores. Pero además es que todo el mundo se te acerca con tanta cordialidad, con tanta calidez y  con tanta simpatía y siempre tiene una palabra agradable en la boca sobre los libros, o  sobre si yo estoy más joven, o sobre cualquier cosa siempre positiva, que no te paras a valorar si es verdad o mentira lo que te dicen, sino que devuelves la sonrisa y agradeces que la gente llegue así con esas ganas de contagiar algo positivo, y eso te da energía para firmar las horas que haga falta”. Los lectores, que son los que saben, dicen que este nuevo título de la escritora de Puertollano es muy “María Dueñas”, que es lo mismo que decir que es “pata negra”… “Eso me dicen los lectores, sí y algunos periodistas. Yo realmente no soy capaz de ver esa etiqueta tan evidente en lo que escribo. Supongo que debo apreciar que se vea, porque entiendo que es como una muestra de coherencia en mi trabajo ¿no? Creo que es muy positivo que reconozcan en mi escritura ese “estilo María Dueñas” del que habláis que yo, sinceramente, no acabo de ver del todo”. Pues está claro que existe y que encandila a los lectores. Igual que los personajes de María, muy reales y vibrantes. En este caso, tres hermanas muy diferentes. Para que el lector pueda elegir… “Son tres jóvenes de armas tomar. Tres malagueñas de la primera parte del siglo XX, cuando las mujeres vivían otra situación muy distinta. A ellas de entrada las llevan a Nueva York casi por la fuerza, por decisión del padre; pero no llegan con una actitud nada sumisa, sino, al contrario, muy arrogante… Muy chulas la tres y preguntando para qué las han traído si ellas no querían venir. Así que se plantan con mala cara y con un “no” rotundo a todo. No quieren aprender inglés, no quieren hacer amigos, no quieren conocer la ciudad, no quieren ayudar en el negocio de la familia… Todo lo que quieren es volver. Lo que pasa es que a las pobres les cambia la suerte nada más llegar porque su padre sufre un accidente y muere”. Cierto, en la primera página del libro…Y desde ahí ya nos hacemos a la idea de que van a tener que cambiar para poder sobrevivir…”Así es. Y bueno, tienen la ilusión las pobres –no vamos a decir en que queda la cosa- de construir un night club hispano. De transformar esa casa de comidas en otra cosa… Tienen esa osadía que les da la ingenuidad, la juventud, el desparpajo… Piensan que nada se les va a poner por delante, que van a conseguir lo que quieran, aunque sus sueños sean de un alcance más bien modesto. Pensamos que lo que quieren construir es una especie de Cotton Club y las pobres lo único que quieren es echarle un poco de gracia a un negocio más bien cutre, que no les da ni para comer… Piensan que con un poco de cante, baile, música y gracia, igual pueden atraerá a más clientela. Lo que pasa es que luego por la vida se les van a cruzar elementos indeseables y coyunturas un poco hostiles y el lector va a ir averiguando hasta dónde van a conseguir llegar”. Es curioso conocer a través de las páginas de “Las hijas del capitán” no solo el Nueva York de la época, sino también a los muchísimos españoles que en aquel 1936 habitaban una colonia española en la ciudad de los rascacielos. “Se ubicaba entre la calle catorce y la séptima y la octava avenida. Ahí fue donde la zona española tuvo más largo recorrido. Otras fueron quedando diluidas antes en la ciudad, pero digamos que alrededor de la calle 14 hubo vida española hasta casi los años 80; y en los años 30, prácticamente todos los negocios que yo menciono en la novela  -Casa Moneo, que era una tienda de comestibles, el restaurante La bilbaína, la Casa de Asturias,  la Iglesia de Guadalupe, La nacional…- , estaban allí ya en esa época y con el paso de las décadas se fueron estableciendo muchos más. Hasta los españoles que vivían más alejados, acudían allí para hacer vida social, comer arroz con pollo, comprar turrones y peladillas” Una especie de ghetto, dentro de una ciudad que ya era muy moderna… “Absolutamente. Era ya una metrópoli de siete millones de habitantes. La capital de la tecnología, de la modernidad, donde estaban todos los espectáculos de Broadway y todos los tubos de neón brillando… Había trenes elevados, una red de metro, automóviles por todas partes, grandes clubes, hoteles, grandes almacenes con sus escaleras mecánicas… Se puede imaginar cómo veían todo aquello estas tres chicas nuestras, que llegaban de una España de los años 30, atrasada, empobrecida, donde en las casas más comunes no había agua corriente ni luz eléctrica, donde, en los pueblos, los animales se paseaban por las calles. Imagínate cómo reaccionan y como hacen su vida en ese pedazo de ciudad”. Una ciudad que va a ser el escenario de los encuentros de estas tres jóvenes con personajes mejores y peores que van desde un padre muerto y una madre de poco carácter y analfabeta a una monja abogada, un bróker de apuestas ilegales, un tabaquero, un dueño de una funeraria…Todo un mosaico de curiosos personajes con los que viajar para descubrir esa Nueva York del pasado, a ritmo de tango (porque hasta nos vamos a encontrar con los huesos de Gardel)…

PERSONAL E INTRANSFERIBLE

María Dueñas nació en Puertollano (Ciudad Real) en 1964. Está casada y tiene dos niños, que es de lo que se siente más orgullosa. Se arrepiente “De poca cosa: no me gusta mirar atrás! Perdona “casi siempre” olvida “a veces sí y a veces no” Le hacen reír “las tonterías de mis hermanos” y llorar “recordar a mi padre que lo hemos perdido hace dos meses” A una isla desierta se llevaría “una Tablet con recarga infinita” Le gusta comer “buenos tomates, que cada vez son más difíciles de encontrar” y beber “vino”. No tiene apenas manías ni vicios “porque dejé de fumar” De mayor le gustaría ser “un poco más sabia” y si volviera a nacer “creo que iría por el mismo camino.”

 

Back to Blog

Deja un comentario

Back to Blog