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“He tenido cierta estabilidad en mi profesión gracias al teatro”

Publicado en La Razón

ANTONIO MOLERO, actor

 

Antonio Molero es uno de esos actores catapultados por la tele hasta el infinito y más allá. Ya con Médico de familia y su personaje de Poli, alcanzó tal fama que hasta llegó a incomodarle en su vida cotidiana; pero no le quedó más remedio que acostumbrarse porque después, el papel de Fiti en Los serrano, se la redobló.  Desde entonces hasta ahora, Molero no ha dejado de trabajar y además de la serie Amar es para siempre en Antena 3 también ha estado explorando la vida fuera de la pequeña pantalla en el cine  y sobre las tablas de los escenarios. En ellas se encuentra ahora, concretamente en las del teatro Cofidis Alcazar de Madrid, donde representa El Test. Los actores están acostumbrados, pero, a nosotros, a veces nos cuesta cambiar la imagen que uno de sus personajes nos ha dejado de ellos “Es verdad. –reconoce Molero- A mí  me siguen asociando a los Serrano. El personaje de Amar es para siempre era tan diferente que había gente a la que se le notaba que le costaba mucho ubicarme. A nosotros nos gusta mucho hacer cosas distintas, pero tenemos asumido que en el mundo de la tele y el cine es muy difícil cambiar de registro, porque si uno sale bien, te van a pedir casi siempre lo mismo: prefieren no arriesgarse. En el teatro es diferente. Ahí sí se puede cambiar” Supongo que , además de la edad, condicionará el físico para que los directores de casting determinen qué papel ha de interpretar un actor u otro “pues solo si tienes alguna característica muy acusada. Está claro que el de galán yo no lo voy a hacer, pero de ahí para abajo, puedo hacer cualquier cosa, tengo un físico bastante ambiguo en ese sentido. De todos modos yo no quiero hacer de galán, porque me lo paso mucho mejor haciendo de amigo del galán” En la obra que representa ahora, no sé si hace de galán, pero sí de marido…”Sí, soy el marido en  un matrimonio con problemas económicos, como casi todos, porque estamos pagando un préstamo que pedimos para abrir un bar de copas y donde nos plantean un dilema:  Un amigo nos plantea si nosotros preferiríamos 100.000 euros en la mano para ingresarlos en un cajero automático ya o un cheque de un millón de euros dentro de diez años” Toda una disyuntiva, que el personaje que interpreta Molero debe de compartir, además, con su mujer en la ficción, Maru Valdivieso… “Exacto. Y ese es el problema, claro…Y también el meollo de esta obra creada a partir de un test psicológico que se le hace a los niños desde hace un montón de años. El autor de la función, Jordi Vallejo, lo vio en YouTube o lo leyó, no sé, y se le ocurrió la idea de plantearlo.” Pues ahora solo queda saber cuál es la finalidad del test. “Parece que evalúa  si los niños van a ser emprendedores o no. Se le pone a un niños una chuche delante y se le dice que si aguanta quince minutos sin comérsela y luego se le da otra… Y hay niños que se la comen y otros que  esperan para tener dos” Ya veo. O sea que ese test en adultos determina la posibilidad de éxito o de fracaso en los negocios. Claro que con temas económicos de por medio lo que pude fracasar es la propia pareja…”Los personajes de la obra no están de acuerdo, claro. Si no no habría conflicto… Mi personaje tiene clarísimo desde el principio que él cogería los cien mil euros pero ella… ella no se decide. Es de esas mujeres que nunca tiene claro nada” Imagino al público, frente a esta pareja, pensando qué decidirían ellos “Eso lo noto yo desde el escenario. Se plantean el mismo conflicto en tiempo real. Y en la obra, además se ofrecen todas las variables” Lo que está claro es que al público le gusta porque esta es la tercera temporada…All final, el teatro es el salvavidas de los actores. “Yo te puedo decir que he tenido más o menos cierta estabilidad en mi profesión gracias al teatro, porque en televisión y cine, las cosas vienen y van. Unas tiene éxito, otras no…, pero siempre he tenido una obra de teatro ahí un poco como colchón y es una maravilla para una profesión como la nuestra” Algo muy de agradecer en una profesión en la que el 80 por ciento de sus integrantes no puede vivir de lo que gana. “Además, no es solo que tengas que estar parado esperando a que te llamen por teléfono es que el paro del actor es el peor paro del mundo porque además estás viendo a los demás trabajar… ¡Y siempre te parece que lo hacen peor de lo que lo harías tú!” No sé si los actores, además de acudir a los castings tienen que presentar currículos y si los falsean… “Afortunadamente a mí nunca me han pedido el título de arte dramático ni de nada. Vamos que no he tenido que preparar nunca un curriculum. Te diré que incluso he tenido que pasar pocos castings” Tráfico de influencias. Seguro. “Más bien influencias positivas de quien me había visto trabajar, o de quien ya había trabajado conmigo que quería repetir. Ese es el mejor curriculum” Influirán las cervezas a la salida, esas que luego se dejan de tomar cuando se tiene hijos… “Bueno yo soy muy sociable y todo influye. Y es cierto lo de los hijos. Campanela, el director de cine, un día que cenábamos con un grupo de gente me dijo “vengo de comprar cosas de Pocoyó… ¡es que cuando eres padre te volvés un boludo!” Boludo o no por efecto de la paternidad, quiero saber si Antonio Molero –que tiene una hija- es feminista “No se puede no ser feminista. Es decir, no entiendo por qué alguien no es feminista. Y yo creo que al final el poso de esta revolución femenina –no sé si llamarle mejor femenina que feminista-serán logros, al margen de radicalismo que, por otra parte, siempre tiene que haber en todo movimiento” Me llama la atención el miedo que despierta la palabra feminismo “es que viene con mala fama del pasado, pero yo no tengo ningún problema en utilizarla, ¿en? Antes de despedirme de Antonio quiero que pase otro test, en este caso de la verdad. Se atreverá a decirme si a su función ha ido algún político “Pues mira Margallo vino hace poco…” ¿Y de Podemos? “ Y… de Podemos a la nuestra no. Habrán ido a otras, pero a la nuestra no…”

 

PERSONAL E INTRANSFERIBLE

Nació en “Ajofrín, provincia de Toledo”, en el año 1968, Esta soltero, tiene dos hijos y es de lo que más orgulloso se siente en la vida. No se arrepiente de nada. Perdona, olvida y a una isla desierta se llevaría “papel para dibujar”. Le gusta comer y beber “de todo” No es nada maniático, según confiesa salvo “ser excesivamente puntual” No tiene vicios inconfesables. El sueño que se le repite es  “el que se nos repite a tantos actores: que me quedo en blanco” De mayor me gustaría ser “niño” y si volviera a nacer sería “actor. Y si no cualquier tipo de expresión creativa”.

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