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«El consumo de aloe vera aporta solo beneficios potenciales y ligeros, y tiene riesgos probados»

Publicado en el suplemento de salud de La Razón

Entrevista a Beatriz Robles, tecnóloga de alimentos y dietista-nutricionista, autora del libro «Come Seguro Comiendo de Todo» (Planeta)

 

Parece que el aloe vera se ha colado en la cocina ¿qué beneficios nos aporta?

La realidad es que los beneficios son solo potenciales y ligeros, mientras que los riesgos sí que están probados. Su fama está más sustentada en mitos que en una realidad científica.

Sí es cierto que el aloe vera aplicado vía tópica puede mejorar algunos problemas de la piel. Se considera que es posiblemente efectivo para tratar quemaduras, acné o enfermedades como la psoriasis. Vía oral se ha propuesto como tratamiento para aliviar la colitis ulcerosa o los síntomas del intestino irritable, pero sin resultados concluyentes.

Una de las recomendaciones de su uso es que puede disminuir las molestias de la gastritis bacteriana ya que bloquea el crecimiento de la Heliobacter pylori, causante de la misma, pero para que sea efectiva esa propiedad ¿cuánto aloe vera se ha de consumir?

Esta propiedad está estudiada in vitro y en roedores, pero no está probada en humanos y el riesgo es superior al beneficio.

¿Hay que tener algún cuidado especial con el aloe vera a la hora de consumirlo?

Unos de sus compuestos, los derivados del hidroxiantraceno (HADs), sí que tienen efecto como laxantes y están autorizados como medicamento contra el estreñimiento, pero consumirlo como un alimento puede tener efectos adversos, precisamente por la presencia de estos compuestos.Una revisión científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria del año 2017 concluyó que algunos derivados del hidroxiantraceno son genotóxicos (dañan el ADN), por lo que no se puede establecer una ingesta diaria segura. La mayor concentración de HADs se encuentran en el látex de la hoja del aloe vera, mientras que el gel que se obtiene de la pulpa de la hoja de aloe está libre de estas sustancias. Los derivados del gel no son problemáticos para la salud. También puede suponer un riesgo consumir jugos, en los que los HADs pueden estar mas concentrado.

La UE, consciente del problema de estos derivados publicó hace menos de un año el REGLAMENTO (UE) 2021/468 DE LA COMISIÓN de 18 de marzo de 2021 por el que se modifica el anexo III del Reglamento (CE) n.o 1925/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a las especies botánicas que contienen derivados hidroxiantracénicos que prohíbe el uso de los extractos de aloe que contengan HADs.

No obstante, esto no quiere decir que el aloe vera esté prohibido en alimentación humana: como aclara AESAN, lo que se prohíbe es el uso de preparados de la hoja de especies de aloe que contengan HADs.

Entiendo que entonces no se puede consumir con demasiada frecuencia ¿no?

Un consumo esporádico no supone un problema porque la exposición, en caso de haberla, va a ser pequeña. Pero ingerirlo de forma regular supone mayor exposición y, a mayor exposición, mayor riesgo.

Además, con la entrada en vigor del Reglamento 2021/468 no debería haber en el mercado complementos alimenticios o preparados de aloe con HADs, pero la planta se puede comprar con otros fines y utilizarla para alimentación, lo que incrementa el riesgo.

¿Hay alguien que específicamente no debería consumirlo?

Bajo ningún concepto deberían consumirlo mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, niños, personas que padezcan enfermedad de Crohn, colistis ulcerosa, obstrucción intestinal o problemas renales.

¿Y dónde debemos comprar las plantas de aloe vera, en las tiendas de plantas y flores, en la frutería, en el herbolario…?

Si hablamos de una finalidad alimentaria, deberíamos evitar su uso.

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