Menu
Menu

Baja por menstruación y pipí si eres mayor

Y ahora llega Irene Montero a tratar de convencernos de que la menstruación es una cosa horrorosa e insufrible por la que nos tienen que dar la baja cada mes, para evitar que vivamos atormentadas… Lo que faltaba. Mire, señora Montero, ya llevo tres artículos escritos sobre este asunto en distintos medios, porque me resulta inaceptable el tipo de mujer en el que usted nos quiere convertir en este siglo XXI, al que hemos llegado con los derechos que hemos llegado, gracias a mujeres como yo. Es decir, a mujeres que hemos luchado por obtener los mismos derechos y oportunidades, pero con las mismas obligaciones y responsabilidades que los hombres. Que ahora trate usted de convencernos de que la regla impide una vida normal y de que necesitamos una baja regular cada mes, es como volver a los tiempos en los que se decía que no podíamos bañarnos en “esos días” o que la mayonesa se cortaba si la hacíamos teniendo la menstruación. Vamos a ver: tener una regla dolorosa y con una hemorragia salvaje siempre NO es lo normal. Y a quien la tenga, en vez de conseguirse una baja del médico del trabajo e irse a casa (que ya la daban los médicos por cualquier dolor incapacitante) debe ir a revisarse. Y eso SÍ que es vital: es preciso que las mujeres sepan que esos síntomas requieren una revisión inmediata, porque pueden ir asociados a una patología pequeña, que se arregla con un tratamiento hormonal u otro, pero también a una grande, que hay que diagnosticar a tiempo para poder atajarla, e incluso, a veces, para salvar la vida. Este no es un tema baladí. No es un asunto ideológico. Requiere una reflexión profunda. Atañe a la salud y a la consideración de las mujeres. Y no se puede establecer sobre mentiras que de tanto repetirse parezcan verdades. Una regla dolorosísima NO es lo normal. Los médicos no odian a las mujeres y DAN LA BAJA IGUAL si el dolor es de ovarios, de cabeza o de costilla. Por favor, basta ya de tópicos. Basta de utilizarnos a las mujeres. Que lo haga la ministra de Igualdad me abochorna profundamente. Las reglas son algo normal. Incómodo, pero normal. A veces doloroso, pero generalmente llevadero. Y si no lo es, hay que ir al médico, pero no a pedir la baja y conformarse con el dolor, sino a saber qué lo provoca. Lo mismo que el pipí tras los partos o al hacerse mayor. Tampoco es normal. Tiene que ver con las episotomías mal hechas o la falta de recuperación del suelo pélvico tras el embarazo. Cualquier día Montero pone pancartas para que regalen las compresas de pérdidas de orina. Y no, hay que enseñar el camino para que no se produzcan. Normalizar lo que no es normal debería ser un delito.

Back to Blog

Deja un comentario

Back to Blog