Publicado en La Razón
Una agenda interminable de involucrados y de personas incómodas para Sánchez o su Gobierno a las que «cargarse»… El increíble caso de la fontanera del PSOE (de novela) lo ocupa todo. Lo demás, en un segundo lugar
Lunes
Tras el registro de la sede del PSOE y las imputaciones en el caso Leire, PNV y Junts pidieron al presidente Sánchez que convocara elecciones. ¿Participarían en una moción de censura que llevara a Vox al Gobierno? No , pero tampoco en una instrumental sin Vox. Se lo ha ofrecido Núñez Feijóo… y nada. Y eso que saben que Sánchez no convocará elecciones. De hecho, el presidente ha dado consignas claras a su partido: hay que hablar de conspiración. Sobre la imputación de su gerente, ni media explicación.
La policía abre expediente al agente que empujó a una manifestante de 68 años en la manifestación de profesores de Valencia y que acabó con la nariz rota. ¿Qué no pretendía causarle daño? ¡Solo faltaría! Pero si no sabe las consecuencias de empujar a lo bestia que se dedique a las canicas…
Mientras, los profesores siguen manifestándose, al igual que los médicos de media España. Tanto terremoto judicial en torno al Gobierno no deja tiempo para lo verdaderamente importante.
Y en Colombia, segunda vuelta en las polarizadas elecciones, tras no aceptar el presidente Petro el resultado de victoria de la extrema derecha… Veremos.
Martes
Que dicen los de Junts, con mucha coña, que si Feijóo iría a negociar su moción de censura a Waterlo… En respuesta, el presidente popular se pone serio al dirigirse a las élites económicas catalanas, donde sabe que hay mucho cercano a Puigdemont pero, ¿presentará moción de censura o no?
Y, a poco de conocerse el sumario completo del caso Leire Díez, el Partido Socialista reconoce que pagó tres veces más dinero a su fontanera, del que había reconocido hasta ahora. Es «la Kitchen del PSOE».
En el juicio del hermano de Sánchez declara una directora de orquesta: asegura discriminación, falta de igualdad en las pruebas y que no se tuvieron en cuenta sus conocimientos y experiencia.
Y Trump empieza a perder la paciencia con Netanyahu, que no para de bombardear el Líbano e impide que prosperen las conversaciones de paz.
Miércoles
Se hace público el sumario del caso Leire. El PSOE organizó la trama Cerdán y Leire Díez para proteger los intereses del Gobierno y boicotear las investigaciones judiciales del entorno de Sánchez. Hay sorpresa en cada página. En una, la «fontanera» asegura que el presidente (el One) sabía todo lo que hacía; en otra, que el PSOE desvió fondos de la campaña electoral europea para comprar informaciones de Villarejo; en otra que la Guardia Civil encontró veinte mil euros en casa del exdirigente socialista Gaspar Zarrías, y en otra, agárrense, ¡que el mando operativo de la Guardia Civil sugirió a la UCO que pasara de puntillas por los procedimientos policiales que tuvieran afectación política y dejara que la Justicia tomara la iniciativa! Además, la directora de la Guardia Civil, super sanchista ella, se habría reunido varias veces con Leire… ¡lo dice la propia Guardia Civil!
En el caso del hermanísimo, declara también un teniente coronel de la UCO: asegura que fue una decisión política de Gallardo, exsecretario general del PSOE en Extremadura. ¿Qué dice Pedro Sánchez? Nada. Bueno, sí, que prepara los presupuestos de 2027… ¡después de tres años sin ellos!
Y el Consejo General del Poder judicial muestra preocupación por las críticas a los jueces, pero… tampoco muy contundentemente, que es lo que le piden asociaciones de jueces y fiscales.
Jueves
Nuevos audios de Leire, donde asegura que la directora general de la Guardia Civil es de su confianza. Eso después de que Marlaska dijera que no se reunieron nunca. Ahora, Moncloa reconoce al menos dos reuniones; la UCO dice que fueron tres. En ellas Leire decía que el PSOE la había puesto para limpiar y que era una decisión de Ferraz conectada con Moncloa. Hasta la presidenta del partido, Cristina Narbona, tuvo contacto con Leire y conocía algo de sus maniobras. ¿Qué dice Moncloa? Nada. Los ministros no saben dónde meterse.
Mientras, el hermano de Sánchez vuelve a declarar, contestando solo a las preguntas de su abogado. Balas, el teniente al que Leire quería fulminar, asegura que el hermanísimo buscaba piso antes de adjudicársele el puesto. También declara Gallardo: no sabía ni que Sánchez tenía hermanos, dice.
Viernes
«Ni nunca avalé, ni nunca tuve conocimiento de algo que no hubiera tolerado», dice Sánchez sobre el caso Leire. Entonces, ¿quién era el One de los audios de la fontanera y para qué tanta obsesión con hostigar a jueces, policías y fiscales, y con encontrar puntos débiles en la vida privada de las autoridades de los casos relacionados? Centrémonos, que el Papa ya está aquí…
