Publicado en La Razón
«Dichoso él, que no tiene nada que hacer», me dice. «Dichoso él, sí, que sabe parar, mirar y pensar…», respondo yo
Camino por la acera de la calle Menéndez Pelayo de Madrid, a toda prisa. En realidad, llego antes de la hora a la presentación del poemario de mi amigo Fernando Conde, Sostener el cielo, en la biblioteca Eugenio Trías.

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